El debate que rodea a la baliza V-16 no deja de crecer. La nueva normativa de la DGT ha desatado posturas encontradas entre profesionales del tráfico, expertos en seguridad vial y empresas implicadas en su desarrollo. La V-16, única señalización autorizada a partir del 1 de enero de 2026, está llamada a reducir atropellos. Pero muchos se preguntan si realmente será suficiente para sustituir a los triángulos.
En Motor16 hemos analizado las voces más relevantes en esta discusión. Tres perfiles muy distintos, pero con experiencia directa en situaciones de emergencia en carretera, ofrecen hoy su valoración más sincera sobre un cambio que promete alterar la forma en la que actuaremos ante una avería. Sus opiniones revelan un panorama más complejo de lo que parece.
4La visión crítica del experto en seguridad vial
José Lagunar, analista de seguridad vial, cuestiona tanto la necesidad del cambio como su efectividad. Considera que la V-16 añade complejidad, ya que requiere batería cargada y su límite de funcionamiento es cercano a los 30 minutos. Explica que en zonas rurales o carreteras con poca circulación, la asistencia tarda mucho más en llegar y una V-16 insuficiente puede generar falsa sensación de seguridad.
También advierte de un aspecto poco tratado: los avisos a través de pantallas y aplicaciones pueden distraer al conductor. También teme un posible uso fraudulento de las balizas, que podrían activar alertas masivas sin fundamento real. Aun con ello, reconoce que la V-16 puede ser útil como complemento, especialmente para personas que no puedan salir del vehículo con facilidad.








