El examen teórico de la Dirección General de Tráfico (DGT) lleva años siendo exactamente igual, salvo porque cada cierto tiempo se incluyen preguntas nuevas relacionadas con los cambios en materia de seguridad vial. Por lo demás, es un examen con preguntas tipo test en el que están permitidos un máximo de tres fallos.
Eso es justo lo que va a cambiar la DGT. A partir de este 2026, el examen dejará de ser de memorizar y obligará a los futuros conductores a pensar cómo se desenvolverían en ciertas situaciones reales para evaluar su percepción del riesgo. Es decir, que ya no bastará con el estudio de toda la vida, sino que los aspirantes deberán demostrar que están preparados para anticiparse a lo que ocurre en la carretera.
2Fin del papel: los exámenes serán 100% digitales
Hasta ahora, los exámenes de la DGT han sido en papel, pero la incorporación del vídeo lógicamente obliga a cambiar el formato. A partir de ahora, las pruebas para aprobar el teórico se realizarán de manera digital.
67 de los 159 centros de exámenes ya están digitalizados, y el resto terminará de adaptarse pronto. La DGT ya ha previsto apoyo técnico y coordinación con los ayuntamientos para completar la transición lo antes posible.
Además, la idea es que el formato agilice bastante el trámite, porque reduce errores de corrección y agiliza la comunicación de resultados. Los futuros conductores encontrarán su nota en la aplicación miDGT en una hora, aproximadamente. Y el sistema facilita opciones de accesibilidad para personas con alguna limitación.








