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Jorge (40), policía local: «Esto es lo que te puede pasar si aparcas en tu vado»

Muchos conductores piensan que pagar la tasa de vado les da derecho a aparcar en la puerta de su garaje, pero la realidad es muy distinta.

Todos sabemos cuál es la señal de vado que indica que está prohibido aparcar. Esa señal que marca la puerta de un garaje, a menudo es el centro de una polémica: Si pago para que nadie aparque delante de mi puerta, ¿puedo tener esta plaza reservada para mi?

Lo cierto es que muchos conductores piensan así, pero Jorge, un policía local con mucha experiencia, sabe que la realidad es bien distinta.

¿Qué es un vado de verdad y qué derechos te otorga?

placa de vado
Fuente propia/IA

Para comprender por qué no puedes aparcar en tu propio vado, lo primero que tienes que tener claro es qué es esta licencia. Cuando solicitas un vado al ayuntamiento de tu ciudad, no estás comprando un trozo de la calle. La calle es un bien público, pertenece a todos los ciudadanos y nadie puede ser dueño de un trozo de asfalto frente a su casa. Lo que estás pagando es una licencia de paso. Este permiso te otorga el derecho exclusivo de cruzar la acera con tu vehículo para entrar o salir de una propiedad privada, ya sea un garaje particular o un local comercial.

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El vado es una reserva de espacio para garantizar que la entrada y la salida de vehículos no se vea obstaculizada. Jorge explica que muchos ciudadanos confunden este derecho de paso con un derecho de propiedad sobre el estacionamiento. Al pagar la tasa, el ayuntamiento permite que los coches atraviesen una zona peatonal, como es la acera, pero en ningún caso te da permiso para que dejes tu coche aparcado de forma permanente. Es una distinción técnica que parece pequeña, pero con unas consecuencias legales muy grandes cuando los agentes de movilidad o la policía local pasan por tu calle.

El mito de aparcar en tu propia plaza reservada

puerta con vado y cartel
Fuente: Agencias

Es lógico pensar que, si tú eres la persona que paga por ese vado, nadie más que tú debería decidir quién aparca allí. Muchos conductores razonan que, si aparcan su propio coche, no se están molestando a sí mismos para entrar o salir del garaje. Sin embargo, la ley no funciona de esa manera. El Reglamento General de Circulación es muy estricto en este punto y no establece distinciones según quién sea el dueño del vehículo que está obstaculizando el paso.

La normativa establece que está prohibido estacionar en un vado señalizado porque se considera que se está obstaculizando la utilización normal del paso. Cuando una patrulla ve un coche aparcado delante de un vado, no tiene forma de saber si ese coche pertenece al dueño de la casa o a un desconocido que ha decidido dejarlo allí.

Los agentes no llevan una lista con las matrículas de los propietarios de cada garaje de la ciudad. Por tanto, si ven un coche bloqueando el acceso, lo que ven es una infracción de tráfico. Incluso si sales de tu casa con las llaves en la mano y les dices que el coche es tuyo, el agente tiene la potestad de multar porque la prohibición es absoluta para todos los conductores, sin excepción.

¿Qué pasa con los garajes que no tienen placa oficial de vado?

puerta garaje
Fuente: Agencias

Esta es una de las dudas que más se repiten entre los conductores. Aquí la situación es un poco diferente, pero sigue habiendo riesgos. Aunque un garaje no tenga la señal oficial, tampoco es buena idea dejar el coche aparcado justo delante. La ley dice que no se puede aparcar si con ello se obstaculiza la salida o el acceso de personas, animales o vehículos a un inmueble.

Si dejas tu coche frente a un garaje sin vado, estás impidiendo que los usuarios de ese garaje puedan entrar o salir. En este caso, la multa sigue siendo la misma porque estás bloqueando una circulación que debería ser fluida. Sin embargo, hay un matiz importante. Si no hay placa de vado, el conductor que ha aparcado no tiene la obligación automática de retirar su vehículo de la misma forma que si hubiera una señal oficial. En la práctica, todo dependerá de la interpretación que haga el agente en ese momento, pero lo más probable es que si estás molestando, termines con una sanción en el parabrisas.

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Para evitar multas, es vital que entiendas la diferencia entre parar y estacionar. Según el reglamento, una parada es una maniobra que dura menos de dos minutos y en la que el conductor no abandona el vehículo. Por otro lado, el estacionamiento es cualquier otra situación en la que el coche se queda quieto. Sí puedes hacer una parada frente a un vado, ya sea el tuyo o el de otra persona, siempre que cumplas estas condiciones.

Puedes detenerte un momento para que alguien suba o baje del coche, o para descargar algo, pero nunca debes tardar más de esos dos minutos y nunca debes perder de vista el coche. Si un vehículo necesita entrar o salir del garaje mientras estás parado, debes quitarte para no molestar. Si te bajas del coche para dejar algo en casa y tardas cinco minutos, ya no es una parada, es un estacionamiento. En ese momento, si pasa la policía, estás cometiendo una infracción.

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Si decides ignorar estos consejos y aparcas en un vado, la multa es de 200 euros. Es una infracción grave, aunque por suerte para muchos, no conlleva la pérdida de puntos en el carnet de conducir.

Pero el problema no acaba con la multa. Lo peor no es la sanción económica en sí, sino la llamada a la grúa. Si tu coche está obstaculizando el paso y el dueño del vado o un vecino molesto llama a la policía, los agentes solicitarán que la grúa municipal retire tu vehículo. Esto añade un coste extra que varía según cada ciudad, pero que suele rondar entre los 100 y los 180 euros más la tasa por cada día que el coche pase en el depósito. Al final, lo que empezó como un intento de ahorrarte unos minutos buscando aparcamiento se puede convertir en una broma de más de 300 euros y una tarde perdida haciendo papeleo.