Recibir una carta de la DGT notificando una multa es una de las sensaciones más desagradables para cualquier conductor. En ese momento, lo primero que piensas es en lo que te va a costar y, por supuesto, en la posible pérdida de puntos del carnet.
Sin embargo, antes de resignarte y aprovechar el descuento del 50% por pronto pago, te interesará saber que hay una forma totalmente legal de librarse, un error que la DGT comete con más frecuencia de la que imaginas.
2Soportes no homologados y mediciones dudosas
No solo importa la distancia, sino también dónde se apoya el aparato. En muchas ocasiones se ven fotos de radares colocados sobre trípodes improvisados, encima del capó de un coche patrulla o sujetos con elementos que no forman parte del equipo oficial. La ley exige que el soporte sobre el que se coloca el radar móvil esté debidamente homologado. Esto se debe a que cualquier vibración o inclinación incorrecta del aparato puede hacer que registre una velocidad superior a la que lleva el coche en realidad.
Si en la fotografía que acompaña a tu multa se observa que el radar está en una posición inestable o sobre un elemento extraño, tienes una oportunidad para recurrir. Ya existen precedentes judiciales, impulsados por asociaciones de conductores, donde los jueces han dado la razón al ciudadano. En uno de los casos, la DGT fue obligada a devolver 300 euros y pagar las costas del juicio porque el radar estaba mal colocado sobre un soporte que no era el adecuado. El juez dictaminó que, ante la duda de si la medición era exacta, prevalece la presunción de inocencia del conductor.








