El coche conectado ya no es ciencia ficción. Hace tiempo que dejó de ser solo un medio de transporte para convertirse en un dispositivo tecnológico sobre ruedas, repleto de sensores, conexiones a internet y líneas de código que lo controlan casi todo. Desde la navegación hasta los sistemas de seguridad, pasando por el motor, el climatizador o la gestión de la energía, el software se ha convertido en el auténtico cerebro del automóvil moderno.
Ese avance, que ha traído enormes mejoras en eficiencia, comodidad y seguridad, también ha abierto una puerta inquietante: la del cibercrimen. Miguel, informático especializado en seguridad digital, lo explica sin rodeos: “Hoy un coche es como un ordenador gigante. Y si alguien accede a su software, puede controlarlo, bloquearlo o incluso hacerlo desaparecer sin tocarlo físicamente”.
7Un futuro sobre ruedas… y código
El coche del futuro será aún más dependiente del software. Con la llegada de la conducción autónoma, la inteligencia artificial y la conectividad total, la ciberseguridad pasará de ser un añadido a convertirse en un elemento central del diseño. Miguel lo resume con una frase clara: “Antes mirábamos el motor; ahora hay que mirar el código”.
Para el usuario, la lección es sencilla: el software de su coche es tan importante como las llaves. Y protegerlo adecuadamente será la única forma de asegurarse de que, mañana, su vehículo siga estando donde lo dejó.








