El coche sigue siendo, a día de hoy, un pilar fundamental de la movilidad en España. Está presente en la rutina diaria de millones de conductores y forma parte esencial de la organización personal, familiar y laboral. Sin embargo, algo está cambiando. Y no es un cambio menor, es una transformación silenciosa que afecta directamente a la forma en que los usuarios se relacionan con su coche.
Los últimos datos de la Encuesta de Movilidad de Northgate dibujan un escenario sorprendente. Aunque la gran mayoría de los conductores sigue utilizando coche a diario, cada vez son más los que rechazan la idea de comprar uno. Una contradicción aparente que esconde una tendencia mucho más profunda y que está poniendo el concepto tradicional de coche ‘patas arriba’.
4Cambio de mentalidad: adiós a la propiedad tradicional
Más allá de los datos actuales, la encuesta de Northgate apunta hacia una transformación de fondo. Un 34,1% de los conductores cree que en el futuro disminuirá el uso de coches en propiedad. Ello evidencia que no se trata de una tendencia puntual, sino de un cambio más profundo en la forma de entender el coche.
Dentro de ese grupo, el 70,1% de los encuestados atribuye esta evolución a la aparición de alternativas más flexibles. El conductor ya no tiene el mismo interés que antaño en poseer un coche; solo quiere poder disponer de él cuando lo necesite. Ese cambio de mentalidad marca un antes y un después en el sector de la automoción.


