El coche sigue siendo, a día de hoy, un pilar fundamental de la movilidad en España. Está presente en la rutina diaria de millones de conductores y forma parte esencial de la organización personal, familiar y laboral. Sin embargo, algo está cambiando. Y no es un cambio menor, es una transformación silenciosa que afecta directamente a la forma en que los usuarios se relacionan con su coche.
Los últimos datos de la Encuesta de Movilidad de Northgate dibujan un escenario sorprendente. Aunque la gran mayoría de los conductores sigue utilizando coche a diario, cada vez son más los que rechazan la idea de comprar uno. Una contradicción aparente que esconde una tendencia mucho más profunda y que está poniendo el concepto tradicional de coche ‘patas arriba’.
3Un vehículo para todo: trabajo, ocio y vida familiar
El coche no solo es importante: es versátil. Los datos de la encuesta muestran que su uso va mucho más allá del simple desplazamiento. El 54,8% de los consultados lo considera esencial para ir al trabajo, lo que refuerza su papel como herramienta clave en la actividad profesional.
Pero no se queda ahí. El 50,2% lo utiliza para llevar a cabo tareas cotidianas como hacer la compra o acudir a citas médicas, mientras que otros destacan que lo usan para viajar (46,5%), ocio (43,6%) o movilidad familiar (41,4%). Sirva para lo que sirva, el coche sigue siendo una pieza transversal en la vida de los conductores, lo que hace aún más llamativa la caída en la intención de compra.


