El coche sigue siendo, a día de hoy, un pilar fundamental de la movilidad en España. Está presente en la rutina diaria de millones de conductores y forma parte esencial de la organización personal, familiar y laboral. Sin embargo, algo está cambiando. Y no es un cambio menor, es una transformación silenciosa que afecta directamente a la forma en que los usuarios se relacionan con su coche.
Los últimos datos de la Encuesta de Movilidad de Northgate dibujan un escenario sorprendente. Aunque la gran mayoría de los conductores sigue utilizando coche a diario, cada vez son más los que rechazan la idea de comprar uno. Una contradicción aparente que esconde una tendencia mucho más profunda y que está poniendo el concepto tradicional de coche ‘patas arriba’.
2Menos compras: el dato que sacude el mercado
El titular no deja lugar a dudas, es claro y contundente: el 64,2% de los conductores no tiene intención alguna de comprarse un coche. La cifra, que es superior a la del año anterior, refleja un crecimiento en el desinterés por adquirir un vehículo, ya sea nuevo o de segunda mano.
Detrás de esa decisión hay varios factores, aunque el principal es económico. Un 35,1% de los encuestados señala que evita la compra para no asumir un gasto importante. En un contexto marcado por la incertidumbre y el aumento del coste de vida, el coche ha dejado de verse como una inversión prioritaria, incluso aunque sea necesario en el día a día.


