Con el arranque de la campaña de la Renta 2026, miles de profesionales por cuenta propia y empresas revisan sus cuentas para intentar optimizar al máximo su factura fiscal. En este escenario, el coche vuelve a ser uno de los elementos clave, especialmente para quienes lo utilizan como herramienta de trabajo habitual. Sin embargo, no todos los modelos de adquisición o uso del vehículo tienen el mismo impacto fiscal. Aquí es donde entra en juego el renting, una fórmula que ha ganado terreno en los últimos años y que, según los expertos, puede ofrecer importantes ventajas a cualquier autonomo.
Zaira, gestora con amplia experiencia en asesoramiento fiscal, lo resume de forma clara: “El renting no solo simplifica la gestión del coche, también puede suponer un ahorro importante en la declaración de la Renta”. Eso sí, no todo vale. Para beneficiarse de estas ventajas, es imprescindible cumplir una serie de requisitos. En un contexto en el que cada euro cuenta, entender cómo desgravar correctamente un coche en renting puede marcar la diferencia entre pagar de más… o aprovechar al máximo las deducciones disponibles para cualquier autonomo.
2Cómo deducir el IVA en un coche de renting
Una de las principales ventajas del renting es la posibilidad de deducir el IVA de las cuotas mensuales. En el caso de un autonomo, esta deducción puede oscilar entre el 50% y el 100%, dependiendo del uso del vehículo.
Si el coche se utiliza exclusivamente para la actividad profesional, se puede deducir el 100% del IVA. Sin embargo, si existe un uso mixto (profesional y personal), lo habitual es aplicar una deducción del 50%. Eso sí, la clave está en poder justificar ese uso. La Agencia Tributaria puede exigir pruebas, por lo que es recomendable contar con documentación que acredite que el vehículo está vinculado a la actividad económica.

