El balance provisional de seguridad vial de 2025 ha vuelto a encender todas las alarmas en torno a la moto. Con 304 motoristas fallecidos en las carreteras españolas, el dato no solo supone la cifra más alta de la última década, sino que confirma una tendencia preocupante: la moto sigue siendo uno de los medios de transporte más vulnerables frente al resto de vehículos que comparten la vía.
Detrás de cada número hay una historia, una familia rota y, en muchos casos, una combinación de factores que confluyen en el accidente. Para David, técnico de emergencias sanitarias con más de quince años de experiencia atendiendo siniestros de tráfico, hay un elemento que se repite con demasiada frecuencia y que no siempre recibe la atención que merece: el estado técnico de la moto y el papel real que juega la ITV en la prevención de accidentes graves y mortales.
5La responsabilidad compartida entre administración y usuarios
Desde AECA-ITV insisten en que la siniestralidad de la moto está estrechamente ligada a su estado técnico. Guillermo Magaz, director gerente de la asociación, recuerda que “la motocicleta es un vehículo especialmente sensible a cualquier deficiencia técnica” y subraya la necesidad de mantener la ITV al día.
Pero la responsabilidad no es solo del conductor. David apunta también a la necesidad de campañas más específicas, inspecciones adaptadas a la realidad de la moto y una mayor concienciación institucional. “No se puede tratar igual una moto que un turismo. Son vehículos distintos, con riesgos distintos”, explica.








