El balance provisional de seguridad vial de 2025 ha vuelto a encender todas las alarmas en torno a la moto. Con 304 motoristas fallecidos en las carreteras españolas, el dato no solo supone la cifra más alta de la última década, sino que confirma una tendencia preocupante: la moto sigue siendo uno de los medios de transporte más vulnerables frente al resto de vehículos que comparten la vía.
Detrás de cada número hay una historia, una familia rota y, en muchos casos, una combinación de factores que confluyen en el accidente. Para David, técnico de emergencias sanitarias con más de quince años de experiencia atendiendo siniestros de tráfico, hay un elemento que se repite con demasiada frecuencia y que no siempre recibe la atención que merece: el estado técnico de la moto y el papel real que juega la ITV en la prevención de accidentes graves y mortales.
4Por qué una inspección deficiente puede costar vidas
David es tajante cuando se le pregunta por la relación entre ITV y accidentes mortales en moto: “Si las motos se inspeccionaran de una forma óptima, muchas de las situaciones que vemos en carretera no llegarían a producirse”. No se trata solo de pasar o no pasar la inspección, sino de la profundidad y el rigor con el que se evalúa cada elemento.
Una moto es especialmente sensible a cualquier desajuste. Un neumático en mal estado reduce drásticamente el agarre, una suspensión defectuosa compromete la estabilidad en curva y unos frenos desgastados alargan metros vitales en una frenada de emergencia. En un vehículo de dos ruedas, esos metros pueden marcar la diferencia entre esquivar un obstáculo o impactar de lleno.








