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miércoles, 28 enero 2026

El hábito diario que está destrozando el turbo

Apagar el coche nada más aparcar es un gesto muy común. Pero también es uno de los más dañinos para el motor. El turbo es el que paga las consecuencias.

Hay gestos cotidianos al volante que hacemos de forma automática, sin pensar, convencidos de que no tienen ninguna consecuencia para el turbo. Arrancar, circular, aparcar y apagar el motor forman parte de una rutina tan interiorizada que rara vez nos detenemos a reflexionar si lo estamos haciendo bien. Sin embargo, algunos de esos hábitos, aparentemente inofensivos, están detrás de averías muy caras que llegan al taller antes de tiempo.

El turbo es un componente clave en la mayoría de los motores modernos, tanto diésel como gasolina. Mecánicos y especialistas coinciden en lo mismo: existe un hábito diario, muy extendido entre los conductores, que está acortando de forma dramática la vida del turbo y provocando reparaciones que pueden superar fácilmente los 1.500 euros.

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Por qué esperar unos segundos marca la diferencia

2024 Ford V8 Coyote. Motor. Imagen.
Foto: Ford

La solución es tan sencilla como efectiva: esperar entre 30 segundos y un minuto antes de apagar el motor, especialmente después de un trayecto exigente. Ese breve tiempo permite que el turbo reduzca su velocidad de giro y su temperatura de forma gradual, mientras el aceite sigue circulando.

Durante esos segundos, el aceite arrastra el calor acumulado y evita que se queme dentro del eje del turbo. Es un gesto mínimo, pero tiene un impacto enorme en la durabilidad del componente. Muchos mecánicos aseguran que este simple hábito puede duplicar la vida útil del turbo.

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