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martes, 6 enero 2026

Dreame Auto presenta en el CES de Las Vegas su ‘particular’ Bugatti eléctrico

La startup china de electrónica afina el diseño de su primer coche eléctrico de producción, un coupé de cuatro puertas que debutará en el CES 2026 y que marca el inicio de una ambiciosa ofensiva hacia el lujo y el alto rendimiento.

Cuando Dreame publicó a principios de año las primeras imágenes de su primer automóvil, el revuelo fue inmediato. Demasiado inmediato, quizá. Aquel cupé de cuatro puertas parecía más un ejercicio de imitación que una declaración de intenciones: un ‘cosplay’ casi literal del Bugatti Chiron que levantó tantas cejas como críticas. Ahora, instantes antes de su presentación oficial en el CES 2026 de Las Vegas, la joven marca china ha dado un paso atrás… o quizá uno hacia delante. El resultado es un coche que sigue mirando de reojo a Bugatti, pero que intenta hacerlo con algo más de sutileza.

Las nuevas imágenes publicadas muestran una clara evolución del diseño. Donde antes había una copia descarada del Chiron, ahora aparece una reinterpretación que recuerda al Bugatti Brouillard, el rarísimo ejemplar único derivado del Mistral presentado en 2022. No es un cambio menor: el Brouillard, aunque comparte chasis con el Chiron, se distingue por un lenguaje formal más fluido y exclusivo, menos icónico y más escultórico. Esa es, precisamente, la senda que Dreame parece querer recorrer.

Los parecidos siguen siendo evidentes

Aunque el frontal no se deja ver —y con él, la posible parrilla en forma de herradura que tanto dio que hablar—, los paralelismos siguen siendo evidentes. Las luces diurnas segmentadas recuerdan poderosamente a las del Brouillard, y la combinación de pintura verde metalizada con zonas inferiores en negro parece demasiado específica como para ser casual. También desaparece el enorme trazo en forma de ‘C’ que definía los flancos del Chiron, sustituido por una curva más discreta que atraviesa las puertas con mayor elegancia.

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Dream Bugatti 004 Motor16
Foto: Dreame.

Sin embargo, sería injusto hablar únicamente de copia. En esta última iteración, el coche de Dreame empieza a mostrar rasgos propios, especialmente en la zaga. Los pilotos traseros adoptan un diseño diferente y el alerón, ahora claramente atornillado en lugar de integrado, rompe con la pureza formal de Bugatti para acercarse a una estética más funcional. Además, su configuración de cuatro puertas lo sitúa en un terreno completamente distinto: más cerca de un Porsche Taycan que de cualquier hiperdeportivo de Molsheim.

El primer vehículo de la marca china Dreame

En lo técnico, todo sigue envuelto en un conveniente misterio. No hay cifras oficiales, pero los medios chinos hablan de una potencia superior a los 1.000 CV, refrigeración líquida avanzada para el sistema eléctrico y una aceleración de 0 a 100 km/h en torno a los 1,8 segundos. Se ha especulado también con versiones puramente eléctricas y con extensor de autonomía, aunque Dreame no ha confirmado nada. Lo único seguro es que no habrá un W16 bajo el capó, ni falta que hace en la era de los electrones.

Dreame supercar ev 2 Motor16
Foto: Dreame.

Este modelo, todavía sin nombre, es la primera pieza visible del llamado Plan Cielo Estrellado, la hoja de ruta con la que Dreame Auto pretende desembarcar en el mercado en 2027. La estrategia es clara y ambiciosa: por un lado, vehículos de ultra alto rendimiento; por otro, grandes automóviles de lujo. Prueba de ello es el SUV de enormes proporciones que la marca ya ha dejado ver, un modelo con ecos evidentes del Rolls-Royce Cullinan que también debería llegar en 2027.

Dreame, conocida hasta ahora por sus aspiradoras y pequeños electrodomésticos inteligentes, quiere demostrar que sabe jugar en ligas mayores. El camino elegido —inspirarse sin pudor en los grandes nombres del lujo europeo— no está exento de riesgos, pero la rápida evolución del diseño de su primer coche sugiere que la marca escucha, corrige y aprende. Del clon al manifiesto hay un trecho largo, pero este último adelanto indica que Dreame empieza, por fin, a recorrerlo.

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