Lo que hasta hace poco parecía una película de ciencia ficción ya es una realidad en nuestro país. Los coches sin conductor ya están aquí, y la DGT tiene un plan muy claro para que todo sea seguro para los conductores y usuarios de la vía.
España quiere ser un referente en Europa, y ha movido ficha para que los vehículos autónomos puedan circular por nuestras carreteras de forma legal.
3¿Quién es el responsable si ocurre algo en la carretera?
La nueva normativa es muy clara al respecto para que no haya dudas. Cuando el sistema de conducción automatizada está encendido y funcionando, ese es el conductor legal. Si el coche comete una infracción mientras va en modo autónomo, la responsabilidad recae sobre el titular del sistema. Es una forma de asegurar que las empresas que ponen estos coches en la calle se tomen muy en serio que sus algoritmos respeten todas las señales de tráfico y los límites de velocidad.
Además, el coche debe estar programado para reaccionar ante cualquier imprevisto. Si el sistema detecta que hay un fallo técnico o que las condiciones de la carretera ya no son seguras para seguir solo, tiene la obligación de llevar el vehículo a un estado de riesgo mínimo. Esto significa que el coche debe ser capaz de apartarse al arcén o detenerse en un lugar seguro por sí mismo. En algunos casos, incluso se permite que un operador remoto tome el control desde una oficina para solucionar el problema. Lo que nunca puede pasar es que el coche se quede bloqueado en medio de una situación peligrosa sin saber qué hacer.








