Lo que hasta hace poco parecía una película de ciencia ficción ya es una realidad en nuestro país. Los coches sin conductor ya están aquí, y la DGT tiene un plan muy claro para que todo sea seguro para los conductores y usuarios de la vía.
España quiere ser un referente en Europa, y ha movido ficha para que los vehículos autónomos puedan circular por nuestras carreteras de forma legal.
1La nueva ley que permite que un coche sea su propio conductor
Hasta ahora, la ley decía que detrás de un volante tenía que haber una persona de carne y hueso con las manos listas para actuar. Sin embargo, España ha aprobado una reforma muy importante que cambia las normas. Esta modificación de los reglamentos de circulación permite que los coches totalmente autónomos operen sin necesidad de que los supervise un humano. Esto significa que el coche ya no es solo una máquina que manejas, sino que el propio sistema pasa a ser considerado el conductor a efectos legales.
La DGT ha trabajado siguiendo las directrices de la UE y Naciones Unidas para que España funcione como un laboratorio de pruebas real como parte de la Estrategia de Seguridad Vial 2030. El objetivo principal es que la tecnología nos ayude a reducir los accidentes, pero para eso hace falta un control muy estricto. Por eso, a partir de ahora, la DGT y la Jefatura de Tráfico supervisarán cada paso que den estos vehículos, desde que salen de la fábrica hasta que se ponen en marcha en una calle de cualquier ciudad.








