Durante décadas, renovar el carnet de conducir ha sido un trámite casi automático para millones de conductores en España. Diez años de validez, una visita al centro médico, una foto rápida, y a seguir conduciendo sin más preocupaciones. Sin embargo, ese escenario ha empezado a cambiar y no todo el mundo es consciente de cómo ni de cuándo le afectará.
La DGT ha ajustado las reglas del juego. Y aunque no se trata de una revolución normativa, sí supone un giro importante para quienes se acercan a determinadas edades. El mensaje es claro: el carnet ya no se concede alegremente por una década completa en todos los casos. El criterio ahora es mucho más fino y personalizado.
4El reconocimiento médico sigue siendo la clave
Para los conductores de entre 60 y 64 años, el reconocimiento médico es exactamente el mismo que para cualquier otra edad. Pruebas de visión y audición, coordinación, reflejos y una evaluación general del estado físico y mental en un centro autorizado por la DGT.
La diferencia no está en las pruebas, sino en las consecuencias del resultado. Si todo es correcto, se concede la renovación dentro de los márgenes que marca la edad. Si no, la DGT puede imponer restricciones: desde limitar la conducción nocturna hasta reducir la velocidad máxima permitida o exigir el uso obligatorio de gafas o audífonos.


