Tras los últimos datos publicados por la DGT, la seguridad infantil en carretera ha vuelto a situarse en el centro del debate. Y no es para menos: según los informes, uno de cada dos niños viaja con el sistema de retención infantil (SRI) mal instalado o utilizado de forma incorrecta. Un fallo que, en caso de accidente, puede marcar la diferencia entre salir ileso o sufrir graves consecuencias.
Este preocupante escenario cobra aún más relevancia en periodos de alta movilidad, como las vacaciones de Semana Santa, cuando millones de familias ponen rumbo a la carretera. A pesar de los avances en seguridad y tecnología, el factor humano sigue siendo determinante, y pequeños errores cotidianos pueden comprometer la protección de los más pequeños.
3Fallos en la instalación: el gran problema invisible
En la instalación de sillas infantiles, el sistema ISOFIX ha supuesto toda una revolución. Sin embargo, no está libre de errores. Muchos conductores no comprueban correctamente si los anclajes están bien fijados o si los indicadores muestran una instalación correcta. ¿El peligro? Un SRI mal anclado puede desplazarse o incluso soltarse durante un accidente.
Por otra parte, la DGT también ha observado una tendencia preocupante a cambiar demasiado pronto la orientación de la silla. Los expertos recomiendan que los niños viajen en sentido contrario a la marcha el mayor tiempo posible, ya que esta posición reduce de manera significativa el riesgo de lesiones graves en cabeza, cuello y columna.


