Tras los últimos datos publicados por la DGT, la seguridad infantil en carretera ha vuelto a situarse en el centro del debate. Y no es para menos: según los informes, uno de cada dos niños viaja con el sistema de retención infantil (SRI) mal instalado o utilizado de forma incorrecta. Un fallo que, en caso de accidente, puede marcar la diferencia entre salir ileso o sufrir graves consecuencias.
Este preocupante escenario cobra aún más relevancia en periodos de alta movilidad, como las vacaciones de Semana Santa, cuando millones de familias ponen rumbo a la carretera. A pesar de los avances en seguridad y tecnología, el factor humano sigue siendo determinante, y pequeños errores cotidianos pueden comprometer la protección de los más pequeños.
2Errores frecuentes que ponen en peligro a los niños
Uno de los fallos más habituales es dejar los arneses de la silla demasiado holgados. Aunque pueda parecer un detalle de poca importancia, este error facilita que el niño se desplace durante un frenazo o colisión. La regla de la DGT es clara: el arnés debe quedar bien ajustado al cuerpo del pequeño, sin holguras visibles.
Otro error muy común es colocar al menor en el SRI vistiendo abrigo grueso. Este tipo de prendas impide que el arnés se ajuste correctamente, creando un espacio entre el cuerpo del niño y el sistema de sujeción. En caso de accidente, ese margen puede resultar crítico. También es frecuente encontrar reposacabezas mal ajustados, lo que compromete la protección cervical.


