Viajar por carretera en Semana Santa es casi una tradición en España. Millones de conductores aprovechan estos días para desconectar, visitar a la familia o hacer una escapada. Sin embargo, lo que debería ser un periodo de descanso también se ha convertido en una de las épocas con mayor riesgo de sanciones. Y no es una percepción: los propios conductores ya anticipan ese coste antes incluso de arrancar el coche.
Según un reciente estudio sobre hábitos de conducción, más de la mitad de los españoles calcula que gastará unos 100 euros en multas durante estas vacaciones. Una cifra que muchos ya asumen como un “peaje” más del viaje, al nivel del combustible o los peajes tradicionales. Todo ello en un contexto en el que la DGT registra más de 15 millones de desplazamientos en apenas diez días.
4Viajes largos, más riesgo de sanción
Otro factor clave es la duración de los desplazamientos. El 44% de los conductores asegura que realizará viajes de más de 300 kilómetros durante la Semana Santa, lo que incrementa la exposición a posibles sanciones.
Cuanto más tiempo pasas al volante, más probabilidades hay de cometer un error: un exceso de velocidad puntual, un despiste con una señal o incluso una parada incorrecta. Son situaciones habituales en viajes largos, donde la fatiga también juega un papel importante.
Además, el tráfico concentrado en pocos días genera situaciones de congestión, cambios de ritmo y decisiones rápidas que no siempre son las más adecuadas. Todo esto contribuye a aumentar el número de sanciones en este periodo.


