Es algo tan común que lo hemos normalizado por completo, pero un gesto inofensivo en apariencia puede convertirse en un problema. La DGT vigila lo que llevamos colgando del retrovisor, aunque haga años que lo estamos utilizando .
La razón por la que puede ocurrir esto tiene que ver con las normas que indican que el conductor debe tener una buena visibilidad. Y si un agente considera que algo te puede estar estorbando, no te vas a librar.
2“Distracciones” que pueden suponer una multa de la DGT
Además de tapar la visión, los objetos que cuelgan del retrovisor pueden producir reflejos. Muchos de estos adornos están fabricados con plásticos, cristales o metales que pueden brillar cuando les da el sol. Las distracciones son una de las causas principales de accidentes en las carreteras españolas y la DGT insiste en que hay que reducir al mínimo cualquier elemento que haga apartar la vista de la calzada.
Otro aspecto es el movimiento. Un objeto colgando del retrovisor se balancea, y ese movimiento constante en el borde de tu campo visual es algo que tu ojo detecta de forma instintiva. Para la DGT, ese esfuerzo extra que hace tu cerebro por ignorar el objeto colgante produce fatiga visual. Sobre todo en los viajes largos, donde la concentración es vital.
La cuestión aquí no es si el agente o la DGT exageran con esta medida. El problema es que como conductores, no tenemos autoridad para discutir esta situación. Si nos ponen la multa, solo queda hacer el pago rápido para que nos cueste la mitad o recurrir y esperar a que la suerte nos acompañe.


