Después de conducir durante años todos los días, a menudo bajamos la guardia y adquirimos vicios que pueden salirnos muy caros. La DGT está siempre pendiente de comportamientos que, aunque te parezcan normales o insignificantes, conllevan sanciones económicas muy severas.
Si eres de los que piensa que por mirar un segundo el móvil o por ir un poco más rápido de la cuenta no pasa nada, sigue leyendo. Algunas costumbres muy extendidas te pueden acabar fastidiando el día.
3Varias asignaturas pendientes
A pesar de todas las campañas de concienciación y del endurecimiento de las leyes, el uso del teléfono móvil mientras se conduce sigue siendo algo generalizado. La DGT está muy atenta porque asegura que es una de las principales causas de siniestralidad. Si te pillan con el móvil en la mano, la multa será de 200 euros y perderás 6 puntos. Ni siquiera te librarás de ella por estar parado en un semáforo en rojo. La ley deja claro que mientras estés en el flujo del tráfico debes estar pendiente de la conducción. Si necesitas usar el teléfono de forma urgente, lo mejor es que busques un lugar seguro para estacionar y realices tu gestión con total tranquilidad y seguridad.
Otro detalle que a veces se nos pasa es llevar puesto el cinturón de seguridad. Es el elemento de seguridad pasiva más eficaz que se ha inventado, y su uso es obligatorio en todos los asientos del vehículo. No llevarlo puesto reduce tus posibilidades de sobrevivir a un accidente. Los estudios demuestran que el cinturón reduce a la mitad el riesgo de muerte y puede evitar lesiones gravísimas en casi todos los tipos de colisiones, en especial en los choques frontales que son los más peligrosos.
La multa por esta infracción es de 200 euros y conlleva la pérdida de 4 puntos si eres tú quien conduce. Y recuerda que tú como conductor también eres responsable de que el resto de pasajeros lleven el sistema de retención adecuado. Asegurarte de que todos están bien protegidos antes de iniciar la marcha no te quita tiempo y puede marcar la diferencia entre un susto y una tragedia irreparable.
Si hay algo en lo que la DGT es tajante es en la conducción bajo los efectos del alcohol o ciertas sustancias. El consumo de estas sustancias altera tu percepción de la realidad, ralentiza tus reflejos y te da una falsa sensación de control que suele terminar de la peor manera posible. No importa si crees que controlas o si solo has tomado un par de copas, porque el riesgo se multiplica desde el momento en que bebes.
Las sanciones por dar positivo en un control son de las más altas que existen en la normativa de tráfico. Dependiendo de la cantidad detectada, la multa puede llegar a los 1.000 euros y suponer la pérdida de 6 puntos del carné. Pero además, si superas ciertos límites o si te niegas a realizar las pruebas, estarás cometiendo un delito penal. Esto significa que podrías tener antecedentes, enfrentarte a juicios y perder tu libertad.
En definitiva, estar al día con las normas de tráfico y evitar estas acciones tan comunes es la mejor forma de protegerte y de proteger a los demás. La DGT seguirá vigilando de cerca que se respeten los límites de velocidad, que no se use el móvil y que todos los ocupantes del vehículo vayan bien sujetos. La tecnología de vigilancia es cada vez más avanzada y es muy probable que, si cometes una infracción, acabes recibiendo una notificación en tu domicilio. Pero más allá de la sanción, lo importante es que llegues sano y salvo a tu destino.








