¿Tienes un coche con etiqueta B y te preocupa pronto no poder entrar en las grandes ciudades? Es una de las dudas más comunes entre los conductores desde que la DGT puso en marcha los distintivos medioambientales. Con la expansión de las ZBE y los anuncios de nuevas restricciones, muchos dan por hecho que estos vehículos tienen los días contados, pero la realidad no es tan inmediata como parece.
En los últimos meses se ha hablado mucho del 2026 y 2027 como fecha clave para el fin de los coches con etiqueta B, pero la normativa de la DGT no establece un límite único para toda España. En la mayoría de los casos, las prohibiciones llegarán de forma gradual y más tarde de lo previsto. El adiós a estos vehículos en las ciudades será progresivo y tardará algunos años en completarse.
1¿Qué significa la etiqueta B de la DGT?
Los distintivos ambientales de la DGT se introdujeron en 2016 con el objetivo de clasificar los vehículos según su nivel de emisiones contaminantes. La etiqueta B corresponde a coches de combustión que cumplen normativas anteriores a las actuales, pero que aún se consideran aptos para circular: turismos de gasolina matriculados a partir del 2001 y diésel desde el 2006, además de vehículos comerciales y de transporte con fechas similares.
Aunque en su momento representaban una mejora frente a los más antiguos, la evolución de las normativas europeas ha dejado a estos vehículos en una posición intermedia. No son los más contaminantes, pero tampoco cumplen los estándares actuales. Por eso su futuro está cada vez más limitado en las ciudades con Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), obligatorias por la Ley de Cambio Climático.

