Cada vez es más habitual encontrar tramos en autovía que reducen la velocidad de los 120 a 100 e incluso a 80 km/h. No es una norma común de la Dirección General de Tráfico (DGT) regulada por ley ni mucho menos, pero sí es una tendencia que hemos empezado a observar ya en muchos tramos de autovía. Y ojo, no tiene nada que ver con obras.
Los titulares de muchas vías, ya sean estatales o autonómicas, han reducido el límite de velocidad de 120 a 100 y a 80 km/h en muchos tramos, pues hay una tendencia común a la bajada. No es un caso aislado, ni tampoco una norma común que vaya a introducir la DGT en el Reglamento General de Circulación (RGC) con efecto inmediato.
Los tramos a 80 km/h que ya son una realidad en España

Uno de los ejemplos más recientes lo encontramos en la AP-8 en el País Vasco. A la entrada del túnel de Itziar, en dirección a Bilbao, se ha instalado un nuevo radar con límite de 80 km/h, y no es el único. En un tramo de casi seis kilómetros ya hay tres puntos controlados a esa misma velocidad.
En este caso concreto, la autorización del cinemómetro aparece publicada en el Boletín Oficial del País Vasco (BOPV), donde se justifica la medida por un «repunte de accidentalidad en diversos puntos de la red«. Es decir, es una medida que responde a una situación concreta y que la DGT y las autonomías han replicado en algunos puntos de la red viaria española.
En la C-16 en Catalunya también se han incorporado nuevos radares en los túneles de Vallvidriera, entre los kilómetros 2,103 y 5,150, también con un límite de 80 km/h. En la A-2, a la altura del túnel del Bruc y en dirección a Barcelona, hay un radar de tramo entre los kilómetros 563,225 y 570,127 con la misma velocidad máxima.
Por ver otros ejemplos recientes: en la AP-7 en Tarragona hay otro límite de 80 km/h para camiones entre Calafat y Amposta, mientras que los turismos sí que pueden circular a 100 km/h. Y en la C-31, entre Castelldefels y Gavà, el SCT catalán ha reducido la velocidad a 70 km/h, pero solo por la noche y para reducir el impacto acústico de la vía.
Por tanto, si observamos el patrón de la DGT y los organismos regionales, los tramos que han pasado de 120 o 100 a 80 km/h responden a túneles, zonas con alta siniestralidad, tramos urbanos o puntos donde el ruido es un problema. Eso sí, casi siempre está asociado con tramos peligrosos y con un repunte de los accidentes.
Europa mira hacia los 80 km/h, pero no hay una norma común

Hace unos meses, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) recomendó a los países bajar la velocidad máxima de las autovías para reducir la siniestralidad, porque está demostrado que los excesos de velocidad están detrás de muchos accidentes. La DGT aplica esa misma lógica en las autovías españolas y sus campañas nos adelantan que también son partidarios de reducir a 80 o 100 km/h en muchos tramos.
Eso sí, la DGT no es el único organismo que ha tomado ese mismo camino. En Alemania, por ejemplo, la organización ambiental DUH ha propuesto al Gobierno reducir el límite en autopistas a 100 km/h (120 km/h de noche) y fijar 80 km/h en carreteras fuera de zonas urbanizadas. En Suiza, el director de la Autoridad Federal de Carreteras, Jürg Röthlisberger, ha planteado que se estudie una reducción generalizada de límites, incluyendo ese mismo valor de 80 km/h.
Aunque una propuesta en ningún caso es una ley, y la propuesta de la ONU tampoco significa que la DGT vaya a reducir el máximo legal en todas las autovías a 100 ni a 80 km/h. De momento, son estudios y medidas puntuales que ya se aplican en tramos que lo requieren.

