Todos sabemos que no se puede utilizar el móvil mientras vamos conduciendo, pero la realidad es que muchos siguen sin hacer caso. Por eso la DGT ha decidido endurecer todavía más las sanciones a quienes sean sorprendidos con el móvil en la mano. Incluso si están parados en un semáforo.
Ya no se trata solo de una cuestión de seguridad, que por supuesto es lo más importante, sino de un endurecimiento legislativo que busca erradicar de una vez por todas un hábito que causa miles de accidentes cada año en nuestras carreteras.
2No hace falta estar hablando para que la DGT te multe
Muchos piensan que si no están hablando por teléfono o si la pantalla está apagada, no les pueden multar. Nada más lejos de la realidad. La infracción se comete por el simple hecho de sujetar el dispositivo con la mano mientras estás al volante. Da igual que estés mirando un mapa, cambiando la canción o que lo hayas cogido para moverlo de sitio.
Si un agente te ve con el móvil en la mano, la sanción es automática. El legislador ha querido simplificar la norma para que no haya discusiones sobre qué estabas haciendo con el teléfono. El riesgo reside en que tienes una mano ocupada y fuera del volante, y tu atención dividida. Por tanto, el mero contacto físico entre tu mano y el teléfono mientras el coche está bajo tu control es motivo suficiente para que te llegue la notificación a casa con la correspondiente pérdida de puntos.
Existe la creencia generalizada de que, si el coche no se mueve, puedes consultar el móvil. Es muy común ver filas de coches en los semáforos de grandes ciudades con todos los conductores con la cabeza agachada mirando sus pantallas. Pues bien, debes saber que a efectos legales estás conduciendo, aunque el coche esté detenido en un semáforo en rojo o atrapado en un atasco.
Mientras estés en la vía pública formando parte del tráfico, tienes que estar pendiente de lo que sucede a tu alrededor. Si estás mirando el móvil en un semáforo, no te das cuenta de si pasa un ciclista por tu lado, de si una ambulancia intenta hacerse hueco o de si el semáforo ya se ha puesto en verde, provocando retrasos y situaciones de tensión con otros conductores. La DGT es muy estricta en esto: si estás al volante en una vía de circulación, el móvil no se toca, aunque el coche esté parado.


