Esta noche tenemos una cita con el reloj, y es probable que el cuerpo lo note más de lo que piensas. No es solo cuestión de ajustar el reloj del salpicadero de tu coche o de mirar el móvil al despertar. La DGT está muy pendiente de este momento porque sabe que los conductores son más vulnerables durante los días siguientes.
Al mover las manecillas, hay otro “reloj” que se desajusta, y eso tiene un impacto directo en cómo manejas el volante, cómo reaccionas ante un imprevisto y cómo percibes la carretera.
3Consejos de la DGT para ayudar a tu cuerpo a adaptarse
Para que el cambio de hora no arruine tus trayectos en coche, puedes seguir unos pasos muy sencillos.
Lo más importante es que intentes ajustar tus hábitos de sueño de manera gradual. No esperes a que llegue el lunes para intentar dormir lo que necesitas. Es buena idea empezar a acostarse un poquito antes, desde el mismo día en que se produce la modificación horaria. De esta forma, cuando tengas que coger el coche para ir a trabajar, tu reloj interno ya estará más alineado con el reloj de la calle.
También es fundamental que cuides mucho tu alimentación y la hidratación durante estos días. Evita las comidas pesadas antes de conducir, ya que la digestión difícil unida al cansancio del cambio de hora es la receta perfecta para que te entre sueño al volante. Si sientes que los ojos te pesan o que te cuesta mantener la atención, no lo dudes y para en un lugar seguro. Un descanso de diez minutos o un poco de aire fresco pueden salvarte de un accidente. No subestimes nunca la fatiga; es preferible llegar un poco tarde que no llegar.


