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lunes, 2 febrero 2026

Miguel (36), mecánico: ‘Llenar el depósito hasta la boca puede destrozar tu coche. El EVAP tiene la culpa de ello’

Llenar el depósito “hasta la boca” no es inofensivo. El sistema EVAP puede sufrir daños o malfunciones. Evitarlo te mantiene el coche más sano y ahorra dinero.

Todos hemos vivido esa escena: llegas a la gasolinera, ves el marcador del depósito casi vacío y decides “llenar hasta arriba” para no tener que volver a repostar tan pronto. Suele parecer la acción más lógica del mundo. Sin embargo, según muchos mecánicos —entre ellos Miguel, con más de quince años de experiencia en talleres—, llenar el depósito hasta la boca no es tan inocente como parece. Puede parecer una simple costumbre de ahorro y comodidad, pero podría acarrear problemas en sistemas sensibles del vehículo.

Uno de los grandes protagonistas de esta historia es algo poco conocido por la mayoría de conductores: el sistema EVAP (sistema de control de emisiones evaporativas). Este conjunto de componentes controla cómo se gestionan los vapores de combustible en el depósito y en otras partes del circuito. Cuando llenamos el depósito “a tope”, se puede saturar ese sistema EVAP y desencadenar averías costosas, testigos de motor encendidos o problemas de emisiones que, a la larga, pasan factura. Entender por qué ocurre esto y cómo afecta a tu coche te ayudará a evitar un gasto innecesario.

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Qué es el sistema EVAP y por qué importa

fuente: propia

El sistema EVAP (Evaporative Emission Control System) es una parte esencial de los coches modernos, aunque pocos conductores saben exactamente qué hace. Su función principal es capturar y gestionar los vapores de combustible que se generan en el depósito y evitar que se liberen directamente a la atmósfera. Para ello utiliza una serie de válvulas, tubos, un filtro de carbón activo y sensores que trabajan en conjunto para mantener el sistema cerrado y evaluar fugas.

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¿Por qué es importante? Porque los vapores de gasolina o diésel no solo son contaminantes, sino también inflamables. Soltar esos gases al ambiente no solo es malo para el aire, sino que también puede significar una pérdida de combustible y, en última instancia, un impacto negativo en el rendimiento del coche. El sistema EVAP permite que esos vapores se recojan y se redirijan al motor para su combustión, reduciendo emisiones y optimizando el uso del combustible.

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