En el universo del automóvil, existen piezas que trascienden la mera idea de transporte para convertirse en auténticos objetos de deseo. Coches que no solo se miden por cifras de potencia o aceleración. El Lamborghini Sián FKP 37 es uno de ellos: un superdeportivo extremo, tecnológico y tremendamente exclusivo que nació para marcar un antes y un después en la firma de Sant’Agata Bolognese.
Ahora, el Sián suma un nuevo propietario muy especial. Fernando Alonso, uno de los pilotos más reconocidos y respetados de la historia de la Fórmula 1, habría desembolsado casi dos millones de euros para añadir una de las escasísimas unidades de este Lamborghini a su colección privada. Una decisión que no sorprende en absoluto, conociendo la pasión del bicampeón del mundo por los coches únicos y con carácter.
3El diseño: un vistazo al futuro de Lamborghini
Estéticamente, el Sián es una declaración de intenciones. Sus líneas afiladas, las ópticas en forma de ‘Y’ y los elementos de aerodinámica activa anticipan el lenguaje de diseño que Lamborghini ha ido incorporando en sus modelos más recientes. El Sián no es solo un deportivo bonito: cada arista tiene una función concreta.
La parte trasera es especialmente llamativa, con seis luces hexagonales, dos salidas de escape y un difusor de enormes dimensiones. Un conjunto que transmite agresividad incluso con el coche parado. No cuesta imaginar a Alonso valorando ese equilibrio entre arte y funcionalidad, tan parecido al que se busca en un monoplaza de Fórmula 1.







