Encontrar hueco para aparcar se ha convertido en una de las tareas más estresantes para cualquier conductor. Da igual de qué ciudad hablemos. Pero las prisas de algunos usuarios por encontrar sitio no deben ser excusa para incumplir las normas. Denunciar una infracción de aparcamiento no es plato de buen gusto, pero a veces es la única forma de evitar problemas en el futuro.
Estas situaciones generan una frustración enorme y, lo que es peor, pueden poner en riesgo la seguridad de los peatones y de otros conductores. Por eso es fundamental que sepas que tienes herramientas legales a tu alcance para solucionar este problema.
¿Por qué denunciar los estacionamientos indebidos?

Muchas veces pensamos que denunciar a la policía por un coche mal estacionado es algo exagerado o que no servirá de nada. Nada más lejos de la realidad. Cuando un conductor decide dejar su vehículo en zona prohibida, no solo está cometiendo una falta administrativa, sino que está alterando la convivencia.
Imagina a una persona que utiliza silla de ruedas y se encuentra con un coche bloqueando una rampa, o a unos padres con un cochecito de bebé que tienen que bajarse a la calzada porque la acera está invadida. En estos casos, la denuncia ciudadana se convierte en un acto de civismo necesario.
La normativa está pensada para que todos podamos movernos con libertad y seguridad. Cuando un vehículo obstaculiza la visibilidad en una intersección o se coloca en doble fila bloqueando a otros, el caos aumenta. Por eso, entender el procedimiento para dar aviso es el primer paso para recuperar el orden en tu barrio o en tu calle. No se trata de buscar el conflicto con los vecinos, sino de garantizar que las vías se utilicen de forma correcta por parte de todos los usuarios de la vía.
Cómo hacer la denuncia y qué datos facilitar

El proceso es mucho más sencillo de lo que la gente suele pensar. Lo primero que tienes que hacer es marcar el número directo de la Policía Local de tu ayuntamiento o llamar al 092, que es el número de emergencias para estos casos. Una vez que te atiendan, es vital que mantengas la calma y expliques la situación de forma clara y concisa. Debes indicar la dirección exacta donde se encuentra el coche, incluyendo el nombre de la calle y el número de portal más cercano para que los agentes no pierdan tiempo buscando la ubicación.
Además de la dirección, el operador te pedirá una descripción detallada del vehículo. Es muy importante que facilites la marca, el modelo y, por supuesto, la matrícula si es visible. También tendrás que explicar cuál es la infracción exacta: si está sobre la acera, en un paso de cebra, bloqueando un vado señalizado o en una zona de carga y descarga fuera de horario. El agente te hará una serie de preguntas adicionales para valorar la gravedad de la situación y decidir si deben enviar una grúa de forma inmediata o simplemente una patrulla para multar.
Un detalle que mucha gente olvida es que es recomendable que te quedes cerca del vehículo hasta que llegue la patrulla. Esto es fundamental por varias razones. En primer lugar, porque tú eres quien ha dado el aviso y puedes indicar a los agentes cuál es el problema que has detectado. En segundo lugar, porque en muchas ocasiones los agentes necesitan verificar la infracción in situ para poder dar la orden de retirada del vehículo por parte de la grúa municipal.
Si te marchas antes de que lleguen los policías, corres el riesgo de que el infractor mueva el coche justo antes de que aparezca la patrulla, lo que invalidaría el servicio. Tu presencia allí sirve como confirmación de que existe un problema real que afecta a la circulación o a los peatones. José nos cuenta que, para ellos, es de gran ayuda que el ciudadano que llama esté presente para guiarles, especialmente en calles estrechas o zonas de difícil acceso donde la infracción puede no ser evidente a primera vista.
Las consecuencias para el conductor infractor

Mucha gente se pregunta a cuánto asciende la broma por dejar el coche mal estacionado. En nuestro país, la cuantía de la multa no es algo que se decida al azar, sino que está regulada por la Ley de Seguridad Vial y las ordenanzas municipales de cada localidad. Por norma general, realizar un estacionamiento indebido que obstaculice el tráfico o ponga en peligro a los peatones se considera una infracción grave. Esto se traduce en una sanción de 200 euros.
Al final del día, el objetivo de las multas y de las denuncias ciudadanas no es recaudatorio, sino educativo. Hay que entender que la calle es un espacio compartido y nuestras acciones tienen consecuencias sobre los demás. Aparcar bien no es solo una obligación legal, es una muestra de respeto hacia tus vecinos y hacia el resto de conductores que sí se esfuerzan por buscar un sitio reglamentario, aunque tengan que dar tres vueltas más a la manzana.
Si todos somos conscientes de lo que supone un coche mal aparcado para la seguridad, nuestras ciudades serán lugares mucho más amables para vivir. Recuerda que tienes el poder de denunciar estas situaciones y que, al hacerlo, estás contribuyendo a que las reglas se cumplan para todos por igual. No permitas que el egoísmo de unos pocos perjudique tu día a día o la seguridad de tu familia. Como dice José, la ley está ahí para protegernos y hacer uso de ella es un derecho que todos tenemos.








