Hacer la declaración de la renta sigue siendo, para muchos, una de las tareas más temidas del año. Sin embargo, pocos saben que el coche puede convertirse también en un aliado fiscal. Sobre todo si se utiliza para trabajar o desarrollar una actividad económica. Cuando toca rendir cuentas con Hacienda, llegan las preguntas: ¿puedo desgravar gasolina?, ¿y el seguro?, ¿qué pasa si es eléctrico?
María, economista y asesora fiscal, lo resume con claridad: «Muchas personas pierden dinero en la renta por desconocimiento. Hay muchos gastos del coche que se pueden incluir, depende de quién seas y cómo utilices el vehículo«. Existen numerosas facturas que pueden incluirse legalmente en la declaración, siempre que se cumplan ciertos requisitos. Y ahí es donde surgen las dudas.
4¿Qué ocurre con los coches de empresa?
En el caso de los coches de empresa, también hay distinciones. Si el vehículo está a nombre de la sociedad y se utiliza solo para trabajar, la compañía puede deducirse una parte del coste de adquisición, así como los gastos e impuestos asociados a la operación. Además, puede desgravar hasta un 20% del coste anual si el coche figura como activo de la empresa.
El problema surge cuando el trabajador utiliza el vehículo también para fines personales. En ese caso, el empleado deberá declararlo en su renta y tributar por ello, generalmente aplicando un 20% anual sobre el valor de mercado del coche, incluidos gastos de adquisición si era nuevo. El coche de empresa «no siempre sale ‘gratis'» a nivel fiscal.


