Hacer la declaración de la renta sigue siendo, para muchos, una de las tareas más temidas del año. Sin embargo, pocos saben que el coche puede convertirse también en un aliado fiscal. Sobre todo si se utiliza para trabajar o desarrollar una actividad económica. Cuando toca rendir cuentas con Hacienda, llegan las preguntas: ¿puedo desgravar gasolina?, ¿y el seguro?, ¿qué pasa si es eléctrico?
María, economista y asesora fiscal, lo resume con claridad: «Muchas personas pierden dinero en la renta por desconocimiento. Hay muchos gastos del coche que se pueden incluir, depende de quién seas y cómo utilices el vehículo«. Existen numerosas facturas que pueden incluirse legalmente en la declaración, siempre que se cumplan ciertos requisitos. Y ahí es donde surgen las dudas.
1¿Qué gastos del coche se pueden incluir en la renta?
Una de las preguntas más repetidas cada año es si los gastos del vehículo son deducibles. La respuesta es afirmativa, aunque con matices importantes. No es lo mismo ser autónomo que trabajador por cuenta ajena, ni tener un coche particular que un vehículo de empresa.
En términos generales, los gastos que pueden incluirse en la renta son combustible, mantenimiento, reparaciones, seguro, impuestos o amortización del vehículo. Pero para que sean válidos ante Hacienda, deben estar relacionados con la actividad económica y debidamente justificados con facturas completas que conviene conservar durante al menos cuatro años.


