El Dacia Sandrider ha escrito una página de oro en la historia de la marca rumana al proclamarse vencedor del Rally Dakar 2026. El todoterreno de competición desarrollado conjuntamente por Dacia y Prodrive ha demostrado que la combinación de fiabilidad, robustez y rendimiento puede dar sus frutos en tiempo récord. La victoria llega apenas dos años después del debut del proyecto, una hazaña que sitúa a la marca rumana entre las grandes del rally raid.
Nasser Al-Attiyah y Fabian Lurquin cruzaron la línea de meta en Yanbu, en la provincia de Medina, Arabia Saudí, con una ventaja de 9 minutos y 42 segundos sobre el segundo clasificado, el español Nani Roma, a bordo de su Ford Raptor. El piloto catarí suma así su sexta victoria en el Dakar, mientras que el copiloto belga celebra su primer triunfo en la prueba más exigente del calendario internacional. Pero, ¿cómo ha sido posible este éxito en tan poco tiempo y en una de las ediciones más competidas de la carrera?
El Dacia Sandrider, un prototipo diseñado para dominar el desierto
El Dacia Sandrider compite en la categoría T1+ o Ultimate, la “primera división” del rally raid para vehículos con motor de combustión. Estos prototipos parten de un chasis tubular sobre el que se monta una carrocería de fibra de carbono, y representan la evolución más avanzada de los todoterreno de competición.
Aunque el diseño exterior del Sandrider se inspira en el concept car Dacia Manifesto, el desarrollo técnico corrió a cargo de Prodrive en colaboración con Renault-Alpine y Dacia, aprovechando la experiencia previa del preparador británico desarrollando los BRX Hunter con los que hasta 2024 compitió en el Dakar. No obstante, la marca ha insistido en que no se trata de una evolución del Prodrive Hunter, sino de un vehículo completamente nuevo.

El corazón del Dacia Sandrider es un motor V6 biturbo de 3,0 litros procedente del Nissan Z (recordemos que Dacia forma parte de la alianza Renault-Nissan), una unidad que entrega los 360 CV (354 kW) que permite el reglamento. Dacia ha optado por la sobrealimentación, al igual que Toyota con su Hilux evolucionado, frente a la alternativa atmosférica que representa el Ford Raptor con su V8 de cinco litros. La elección del turbo ofrece dos ventajas fundamentales: un mayor par motor, que facilita la conducción en arena, y un consumo más contenido.
Este último aspecto resulta crucial cuando se considera que en zonas de arena el consumo puede dispararse hasta los 60 litros cada 100 kilómetros. Para afrontar etapas de cientos de kilómetros, los T1+ montan depósitos de hasta 550 litros de capacidad. Si se tiene en cuenta que la densidad media de la gasolina ronda los 0,7 kg/litro, el coche parte con casi 400 kilos de lastre adicional que se suman a los 2.010 kg de peso mínimo exigido por el reglamento. Este combustible debe alojarse en un depósito centrado para no desequilibrar el vehículo conforme se vacía, y la suspensión debe rendir de forma óptima en un rango de pesos tan amplio.
La contrapartida del motor turbo reside en la necesidad de intercoolers que enfríen el aire comprimido antes de conducirlo a la admisión. Esto obliga a multiplicar las entradas de aire fresco y las salidas de aire caliente, un desafío que los ingenieros de aerodinámica deben resolver sin comprometer otras funciones vitales.
El propulsor del Dacia Sandrider se acopla a una caja de cambios secuencial de seis velocidades que transmite la potencia a las cuatro ruedas de forma permanente. La velocidad máxima queda limitada a 170 km/h por reglamento, una cifra que se alcanza con frecuencia y que no ha impedido que en esta edición del Dakar hayamos visto etapas con velocidades medias superiores a los 136 km/h, superados por Mattias Eckstrom con el Ford Raptor T1+ en la 13.ª etapa.

Aerodinámica y visibilidad: La ingeniosa solución del Dacia Sandrider
En la categoría T1+ la aerodinámica no persigue como principal objetivo reducir la resistencia al avance y maximizar la carga aerodinámica. Lo que realmente importa es garantizar la refrigeración del motor, los frenos, los amortiguadores, la electrónica e incluso el depósito de combustible, incluso cuando el coche rueda a baja velocidad exigiendo una alta carga a la cadena cinemática.
El habitáculo representa otro reto mayúsculo. Debe permanecer sellado para que el polvo en suspensión no dificulte la visión ni la respiración de piloto y copiloto, pero a la vez necesita ventilación para mantener una proporción de oxígeno adecuada. El reglamento exige además que esté aislado del motor y del depósito de combustible en caso de incendio.
Para aliviar las condiciones de trabajo, el Dacia Sandrider incorpora un compacto equipo de aire acondicionado que apenas roba potencia al motor. Típicamente, estos sistemas se desconectan cuando se acelera a fondo y se vuelven a conectar en el momento en que el piloto no demanda el par máximo del motor. Su eficacia permite reducir la temperatura interior en unos 10 °C, proporcionando un cierto alivio térmico y contribuyendo a reducir la deshidratación de los tripulantes.
Otro aspecto fundamental de la aerodinámica en el Dakar tiene que ver con los saltos. Cuando el coche vuela en pistas rápidas, el aterrizaje debe realizarse con las cuatro ruedas de forma simultánea o casi simultánea. Caer de morro puede acabar en un serio accidente como el sufrido por el presentador y piloto amateur Jesús Calleja; caer de cola puede provocar un giro hacia atrás con consecuencias potencialmente catastróficas.

Aprovechando la posición central trasera del motor, Dacia ha optado por seguir la receta de algunos buggies, diseñando un morro bajo que permite una buena visión a los tripulantes y deja espacio para el radiador principal, cuya salida de aire se encuentra en el capó. Sobre la parte frontal se coloca un alerón que canaliza el flujo de aire y facilita la evacuación del aire caliente.
Las dimensiones del Dacia Sandrider son también atípicas: 4.140 mm de longitud, 2.290 mm de anchura, 1.810 mm de altura y una batalla de 3.000 mm. El Dacia Sandrider es el más corto de los coches oficiales de la categoría, con unos voladizos mínimos que lo hacen especialmente ágil y eficaz en dunas y pasos complicados.
Suspensiones y neumáticos: Tecnología militar en el Dacia Sandrider
La suspensión del Dacia Sandrider recurre a triángulos superpuestos en ambos ejes, con elementos gemelos que facilitan la disponibilidad de piezas durante la carrera, una solución habitual de los vehículos militares como el Humvee.
De acuerdo con el reglamento de los T1+, el recorrido de las suspensiones alcanza los 350 mm, frente a los 280 mm de la antigua categoría T1.1. Junto con los neumáticos de mayor diámetro, este incremento resulta decisivo para absorber los impactos del terreno y permite rodar a mayor velocidad sobre obstáculos que antes obligaban a reducir la marcha.
Las suspensiones de un T1+ deben adaptarse no solo a la variación del peso durante la etapa, sino también a firmes muy distintos dentro de una misma especial. Una pista rápida con posibles saltos exige un amortiguador firme en compresiones rápidas, con muelles igualmente enérgicos, así como una extensión rápida para minimizar el rebote. Por el contrario, las dunas y las trialeras requieren leyes de amortiguación más blandas a baja velocidad, tanto en compresión como en extensión.

El conjunto rueda sobre neumáticos BFGoodrich en medida 37×12,5 R17, equivalente aproximadamente a unos 315/80 R17 en nomenclatura convencional. Hablamos de una rueda de 94 cm de diámetro (o altura) que hace que los obstáculos se vean pequeños a su lado. Cada conjunto de llanta y neumático del Dacia Sandrider pesa 46 kg, un dato que cobra relevancia cuando se produce un pinchazo.
Cambiar una rueda en el Dakar implica que la tripulación, tras varias horas encerrada en un habitáculo a temperaturas extremas, debe soltar cinturones de cinco puntos, desconectar las comunicaciones, salir del vehículo, aflojar tuercas con la pistola eléctrica, bajar 46 kg a pulso, montar la rueda de repuesto y cargar la dañada en un alojamiento que debe aceptarla independientemente de su estado de deterioro. El reglamento penaliza el abandono de residuos en la carrera, por lo que un neumático destrozado o una llanta partida viajan hasta el final de la etapa.
El Dacia Sandrider hereda la solución de transporte de las ruedas de repuesto del BRX Hunter, que cuenta con un alojamiento fácilmente accesible a cada lado de la carrocería, empleando la estructura tubular del chasis y una fijación rápida mediante una cincha.
El Dacia Sandrider impone su ley en Arabia Saudí
La 48.ª edición del Rally Dakar se ha disputado entre el 3 y el 17 de enero de 2026, con 13 etapas que han totalizado 7.976 kilómetros de recorrido, de los cuales 4.809 fueron cronometrados. Los cuatro Dacia Sandrider inscritos completaron la prueba, un logro que refleja la fiabilidad del conjunto.

Además de la victoria de Al-Attiyah y Lurquin, Sébastien Loeb y Édouard Boulanger finalizaron en cuarta posición, a tan solo 37 segundos del podio. El francés se quedó a las puertas de su sexto podio en el Dakar tras sufrir varios contratiempos durante la competición.
Lucas Moraes y Dennis Zenz, en su primera participación con los colores de Dacia, concluyeron en una sólida séptima plaza. Cristina Gutiérrez y Pablo Moreno completaron el cuarteto con un undécimo puesto en la clasificación general.
Los Dacia Sandrider lograron dos victorias de etapa y únicamente dejaron de estar presentes en el top 3 de la clasificación general en una de las especiales. El equipo demostró su capacidad para afrontar las variadas condiciones del desierto saudí, que alternó pistas irregulares y pedregosas, dunas de arena y tramos rápidos y abiertos, con una veintena de pilotos y máquinas con posibilidades de luchar por la victoria.
Al-Attiyah y Lurquin, artífices del triunfo del Dacia Sandrider
La última etapa consistió en un circuito cronometrado de 105 kilómetros alrededor de Yanbu, un regreso simbólico al lugar donde había comenzado la competición con el prólogo el 3 de enero. Al-Attiyah y Lurquin partían con una ventaja de 16 minutos y 2 segundos tras su espectacular victoria en la penúltima etapa, y adoptaron un enfoque extremadamente calculado que les llevó a firmar el 36.º tiempo de la especial; una estrategia conservadora que les permitió asegurar el triunfo final.

Katrin Adt, directora general de la marca Dacia, no ocultó su emoción tras la victoria: “¡Lo hemos conseguido! ¡Qué hazaña, qué aventura y qué rendimiento! Hoy es un día histórico y un motivo de gran orgullo para toda la marca Dacia, así como para nuestros socios y clientes. Es el resultado de un trabajo inmenso, impulsado por numerosos talentos, y la demostración de que el Dacia Sandrider es fiable y robusto”.
Nasser Al-Attiyah, que ya había ganado el Dakar en 2011, 2015, 2019, 2022 y 2023, valoró así su sexto triunfo: “Ganar este Dakar con nuestro equipo, The Dacia Sandriders, es increíble. Estoy muy feliz de ganar el Dakar por sexta vez en mi carrera. Gracias a Fabian, y también estoy muy contento de haber podido ayudarle, porque se merecía ganar el Dakar por primera vez”.
El copiloto belga Fabian Lurquin, que sumaba tres podios previos sin haber alcanzado la victoria, expresó su satisfacción: “Llevo 22 años soñando con esta victoria y trabajando para conseguirla. Toda mi familia ha estado involucrada en el automovilismo desde siempre, así que traer a casa un trofeo como éste es muy especial. Cambiaría diez veces un segundo puesto por una victoria”.
Cristina Gutiérrez destacó el espíritu de equipo: “Ver a Nasser y Fabian imponerse es el resultado que el equipo se merece. Estoy muy feliz por este equipo, por esta familia. Han sido dos años de trabajo muy intenso para todos los miembros del equipo para alcanzar este resultado, y esta victoria es para ellos”.

Lo más importante de todo esto es que no se trata de un triunfo casual, sino del resultado de un trabajo extraordinario reflejado en el hecho de que el Dacia Sandrider se ha convertido, a día de hoy, en el coche de raids a batir; un vehículo cuyas soluciones técnicas serán, sin duda estudiadas por sus rivales y eventualmente implementadas de cara a un Dakar 2027 que promete seguir deparando increíbles emociones.
Las claves del Dacia Sandrider
- Nasser Al-Attiyah y Fabian Lurquin ganan el Dakar 2026 con 9 minutos y 42 segundos de ventaja sobre el segundo.
- El Dacia Sandrider logra la victoria en su segunda participación en el Dakar.
- Los cuatro coches del equipo completan la prueba, con posiciones 1.ª, 4.ª, 7.ª y 11.ª en la clasificación general.
- El motor V6 biturbo de 3,0 litros entrega los 360 CV máximos que permite el reglamento de la categoría T1+.
- La suspensión ofrece 350 mm de recorrido, con neumáticos de 94 cm de diámetro.
- Al-Attiyah suma su sexta victoria en el Dakar, y Lurquin celebra su primer triunfo como copiloto en la prueba.
- La 48.ª edición del Dakar recorrió 7.976 kilómetros en 13 etapas por el desierto de Arabia Saudí.









