Dacia lleva años construyendo una identidad propia en el mundo del automóvil: vehículos pensados para salir del asfalto, explorar sin complicaciones y disfrutar del aire libre sin artificios. Con el Million Star Hotel, la marca da un paso más allá y convierte esa filosofía en una experiencia casi poética. No se trata de un hotel convencional, sino de una idea: demostrar que el verdadero lujo no se mide en mármol ni en estrellas Michelin, sino en silencio, cielo limpio y tiempo para mirar hacia arriba.
El escenario elegido no podría ser más simbólico. El Galloway Forest Park, en Escocia, fue el primer espacio del Reino Unido en recibir la certificación de Dark Sky Park, un reconocimiento reservado a los lugares del planeta donde la noche conserva su pureza original. Allí, en uno de los mejores enclaves del mundo para la observación astronómica, Dacia desplegará una flota de Bigster convertidos en auténticas suites móviles para contemplar el firmamento.

El Bigster convertido en un refugio rodante
Cada vehículo actúa como una habitación independiente, aislada del ruido del mundo moderno. Equipados con el Sleep Pack y un techo panorámico, los Bigster se transforman en refugios rodantes donde la cama se despliega y el cielo se convierte en techo. El resultado es una experiencia inmersiva en la naturaleza, en la que el coche deja de ser un simple medio de transporte para convertirse en parte del paisaje y del descanso.

El corazón de esta propuesta es el Sleep Pack, un sistema ingenioso que convierte el interior del Bigster (prueba de este modelo) en una cama doble con un colchón de 190 centímetros. Pensado para la vida al aire libre, este módulo no solo sirve para dormir: también funciona como mesa para picnics y mantiene espacio de almacenamiento incluso cuando la cama está extendida. Todo responde a la misma lógica: sencillez funcional, sin excesos, pero sin renunciar a la comodidad.
Un planetario privado
El techo solar panorámico completa la experiencia. Desde el interior del vehículo, los huéspedes podrán observar constelaciones, planetas y lluvias de estrellas como si estuvieran en un planetario privado. La propuesta se aleja deliberadamente del concepto de lujo tradicional y redefine la experiencia premium desde una perspectiva más esencial: dormir bien, respirar aire puro y contemplar el universo.

Durante la estancia, los participantes no se limitarán a observar el cielo. La marca rumana ha concebido el Million Star Hotel como un auténtico campamento base para la aventura. Actividades como kayak, pesca o cocina al fuego permitirán a los huéspedes reconectar con el entorno y vivir el parque de forma activa, sustituyendo los pasillos alfombrados y los recepcionistas uniformados por senderos, árboles y el sonido del viento.
Alineamiento de seis planetas
El momento elegido para abrir este hotel efímero añade un componente casi mágico. La experiencia coincidirá con un raro alineamiento de seis planetas, un fenómeno astronómico poco común que permitirá observar a simple vista cuerpos como Venus, Júpiter, Saturno y Mercurio el próximo 28 de febrero. Un espectáculo celeste que refuerza la sensación de estar viviendo algo irrepetible.

Más allá de la anécdota, el Million Star Hotel funciona como una declaración de principios. ‘Divertido, simple y sin pretensiones’, este proyecto encarna la visión de Dacia sobre la aventura: experiencias accesibles, auténticas y pensadas para quienes prefieren sumar recuerdos antes que lujos superfluos. Dormir bajo un millón de estrellas no es una extravagancia; es, según Dacia, volver a lo esencial.
Fotos: Dacia.



























