El coche vuelve a ocupar el centro de las decisiones financieras en los hogares españoles. Y no es casualidad. En un contexto de inflación más controlada, tipos de interés estabilizados y cierta sensación de normalidad económica, el crédito destinado a la automoción se ha consolidad como uno de los grandes dinamizadores del consumo. Según datos del sector financiero, la compra de vehículos vuelve a ser prioritaria para miles de familias.
«Llevo más de veinte años analizando operaciones y balances, pero lo de 2025 ha sido especialmente llamativo», asegura Lourdes, directora de un banco con presencia nacional. «Más del 70% de los préstamos para coche se destinaron a modelos muy concretos, prácticos y, sobre todo, de ocasión». Una afirmación que resume a la perfección el cambio de mentalidad del comprador español.
4¿Qué coches concentran la mayor parte de los préstamos?
Cuando Lourdes afirma que la mayoría de los créditos fueron para «coches como este», no se refiere a un modelo en concreto, sino a un perfil muy claro de vehículo. Los más deseados son los compactos, SUV y berlinas de entre tres y cinco años, con buen nivel de equipamiento, motores eficientes y, cada vez más, algún grado de electrificación.
Son coches que ofrecen una excelente relación calidad-precio y que encajan perfectamente con las actuales fórmulas de crédito. «El cliente llega muy informado», explica la directora bancaria; «calcula su cuota ideal, compara condiciones de financiación y analiza el coste total del crédito casi con la misma atención que las prestaciones del vehículo».








