A la hora de subirse a un vehículo, cada céntimo cuenta. Y si estás planeando un viaje largo, como el próximo puente o las vacaciones de semana santa, ahorrar dinero en gasolina es uno de los eternos objetivos.
Los profesionales saben que el mantenimiento no es una opción, sino una herramienta de supervivencia económica. Y además, el truco más impresionante para ahorrar hasta un cinco por ciento de combustible en viajes largos es un movimiento tan sencillo que casi parece mentira.
Los neumáticos son la clave para ahorrar en viajes largos

Los neumáticos son el único punto de contacto real entre el coche y la carretera. Todo lo que pase en esa pequeña superficie afecta al comportamiento del vehículo y, por supuesto, a tu cartera. Si la presión es demasiado baja, la zona de contacto con el suelo aumenta de forma innecesaria. Esto crea un efecto de ventosa o de arrastre que frena el coche de manera constante.
Este esfuerzo extra que realiza el motor se traduce en un aumento del consumo. Mucha gente se queja de que su coche gasta mucho, pero luego llevan meses sin pasar por una gasolinera a mirar el aire. Ahorrar un cinco por ciento puede parecer poco si solo vas al supermercado, pero en un viaje de ida y vuelta de mil kilómetros, la diferencia es más que notable. Es dinero que estás tirando por el tubo de escape por no dedicar cinco minutos a una tarea que en la mayoría de los casos es gratuita.
Además de ahorrar combustible, mantener la presión correcta alarga la vida de la goma. Un neumático desinflado se calienta en exceso y se desgasta de forma irregular por los laterales. Esto significa que tendrás que cambiarlos mucho antes de lo previsto, lo que supone otro gasto importante que podrías haber evitado. Al final, cuidar el aire de tus ruedas es la forma más inteligente de hacer que tu coche sea más eficiente y menos caro de mantener.
El error que casi todos cometemos antes de salir de viaje

El manual del buen conductor siempre nos recuerda que antes de una ruta larga debemos revisar el aceite, el líquido limpiaparabrisas y las luces. Pero el error más común es pensar que las ruedas están bien porque a simple vista no parecen bajas de aire. Los neumáticos modernos pueden haber perdido una cantidad significativa de presión sin que se note. Por eso, confiar solo en tus ojos es el primer paso para gastar de más en gasolina.
Otro fallo muy habitual es pensar que existe una presión de neumáticos universal para todos los coches. Esto es un error que puede ser incluso peligroso. Cada modelo de coche tiene su propia configuración técnica y necesita unos valores específicos de aire para funcionar bien. Si le pones más o menos de lo que le corresponde, estarás alterando la estabilidad del vehículo y aumentando la distancia que necesitas para frenar en caso de emergencia.
Aunque los vehículos modernos llevan sensores de presión, estos suelen saltar cuando la pérdida ya es bastante grave. Para ahorrar combustible necesitas que la presión sea la óptima, no simplemente que la rueda no esté pinchada. Por eso, la recomendación de los expertos es que revises el aire siempre que vayas a iniciar un viaje de larga distancia con el coche cargado.
Qué pasa si te pasas de aire buscando el ahorro

Podrías pensar que si poner aire ahorra gasolina, poner muchísimo aire ahorrará todavía más. Pero cuidado, porque aquí entramos en un terreno peligroso. Si te pasas de presión y dejas las ruedas como piedras, la zona de contacto con el asfalto se reduce demasiado. Esto se conoce como efecto de sobreinflado y es igual de malo que llevarlas bajas, aunque por motivos diferentes.
Un neumático demasiado hinchado pierde agarre. Al tener menos superficie tocando el suelo, el coche se vuelve más inestable, en especial en las curvas o cuando el suelo está mojado. Además, la distancia de frenado aumenta porque no hay suficiente caucho agarrándose a la carretera para detener el vehículo con rapidez. También notarás que el coche es mucho más incómodo, ya que las ruedas no amortiguan nada y sentirás cada bache.
Al final del año, si sumas todos esos pequeños ahorros, verás que tienes dinero extra para disfrutar de una buena cena en tu destino o para planear tu siguiente escapada.


