Cómo conseguir la etiqueta Eco sin comprar un coche nuevo

Conseguir la etiqueta Eco sin estrenar coche es posible. Las transformaciones técnicas ganan terreno frente al coche eléctrico: GLP e hibridación retrofit, claves de una movilidad más accesible.

La movilidad está cambiando a toda velocidad. Las zonas de bajas emisiones, las restricciones al tráfico en las grandes ciudades y la presión normativa han convertido a la etiqueta Eco de la DGT en un salvoconducto para circular sin sobresaltos. El problema es que no todos los conductores pueden —o quieren— comprarse un coche eléctrico o híbrido nuevo para conseguirla.

Cada vez más automovilistas buscan alternativas realistas para alargar la vida útil de su vehículo actual y, de paso, adaptarlo a las nuevas exigencias medioambientales. Y aquí es donde entran en juego soluciones que hasta hace poco eran minoritarias, pero que hoy viven un auténtico auge: la transformación a GLP y la hibridación retrofit como fórmulas para lograr la ansiada etiqueta Eco sin hipotecarse.

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Costes, homologación y situación legal del retrofit

Fuente: Norauto

Un aspecto clave de la hibridación retrofit es el precio. Actualmente, estas conversiones siguen siendo más caras que el GLP, con costes que pueden superar los 3.000 o 4.000 €. No obstante, los expertos del sector apuntan a una bajada progresiva a medida que la tecnología se popularice y se estandaricen los procesos.

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En cuanto a la homologación, el marco legal avanza poco a poco. En España ya existen proyectos homologados que permiten obtener la etiqueta Eco tras la conversión, aunque no todos los talleres están capacitados para realizar este tipo de instalaciones. Es fundamental acudir a empresas especializadas y asegurarse de que el sistema cumple con la normativa vigente.