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Fernando (37), gestor de comunidades: «Mucho cuidado con aparcar en otra plaza que no sea la tuya en el garaje de la comunidad»

La Ley de Propiedad Horizontal ampara desde la retirada del vehículo hasta juicios ordinarios.

Mucha gente piensa que, al estar dentro de un edificio privado, las normas de tráfico no existen en el garaje o que uno puede disponer del espacio común a su antojo si ve un hueco libre. Pero aparcar en una plaza que no es la tuya es, a efectos legales, una invasión de la propiedad privada.

Fernando, un gestor de comunidades, explica que este es uno de los motivos principales de peleas en las juntas de propietarios. Según su experiencia, la mayoría de la gente lo hace por comodidad o por exceso de confianza, pero las repercusiones pueden ir muy lejos.

La plaza de garaje es una propiedad privada

plaza de garaje
Fuente: Agencias

Cuando compras o alquilas una plaza de garaje, esa zona delimitada por líneas blancas es tuya. El garaje como estructura forma parte de las zonas comunes del edificio, pero la superficie de la plaza tiene carácter de propiedad privada. La Ley de Propiedad Horizontal es la que manda en estos casos, y es muy estricta al respecto. Esta ley dice que puedes usar tu plaza, pero tu derecho concluye donde termina la superficie asignada en las escrituras.

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La ley establece con total claridad que, al estacionar, ningún vehículo puede pisar las líneas divisorias ni sobrepasar los márgenes fijados por la pintura. Hacerlo implica invadir, aunque sea por unos pocos centímetros, tanto una propiedad privada ajena como las zonas comunes de paso del garaje comunitario.

Esto genera un conflicto evidente de convivencia. Solo hay dos elementos de tu coche que tienen permiso para asomarse un poco fuera del límite sin que se considere una infracción grave: los retrovisores y las puertas, siempre y cuando se abran el tiempo necesario para permitir la entrada o salida de los ocupantes. Todo lo demás, desde el parachoques hasta la bola de remolque, debe estar dentro de tu rectángulo.

Qué hacer si encuentras un coche ocupando tu sitio

coche en garaje
Fuente propia

Si eres tú el que llega al garaje y encuentra un coche invadiendo tu sitio, el primer consejo que nos da Fernando es mantener la cabeza fría. Es normal sentir indignación, pero no puedes tomarte la justicia por tu mano. Un error muy común es bloquear al coche infractor con el tuyo para que no pueda salir y así obligarle a dar la cara. Ten mucho cuidado con esto: si haces eso, podrías ser tú el denunciado por un delito de coacciones. El proceso correcto empieza siempre por la vía del diálogo y la diplomacia.

Considerando lo que dice la Ley de Propiedad Horizontal, el primer paso para resolver esta situación consiste en localizar al propietario del vehículo. A veces es un vecino que se ha confundido de planta o una visita que no sabía muy bien dónde aparcar porque las plazas no están numeradas de forma clara. Debes explicarle de forma educada el perjuicio que te está ocasionando y solicitarle que retire su coche de inmediato. En la mayoría de los casos, una charla amable soluciona el problema rápido. Sin embargo, si el dueño del coche no accede a moverlo o si lo hace de forma reiterada ignorando tus quejas, es el momento de pasar a la acción legal.

La vía judicial y la acción de cesación contra el invasor

plazas de garaje
Fuente: Agencias

Si el dueño del coche invasor se pone agresivo o decide que tu plaza le gusta más que la suya, la situación se pone seria de verdad. Si el propietario del vehículo no accede a retirarlo tras pedírselo, puedes acogerte al amparo de la Ley de Propiedad Horizontal. En su artículo séptimo, esta ley indica que, previa autorización de una Junta de propietarios convocada para tal efecto, se puede iniciar una acción de cesación.

Este es un procedimiento que se debe tramitar mediante un juicio ordinario. Es decir, vas a tener que acudir a un procedimiento judicial completo contra esa persona. Es un camino que puede parecer lento, pero es la herramienta legal más potente que tienes para proteger tu propiedad. En este juicio, el juez puede condenar al infractor no solo a dejar de usar tu plaza, sino también al pago de las costas judiciales y a una posible indemnización por los daños y perjuicios que te haya causado el no haber podido usar tu plaza durante ese tiempo, por ejemplo, si tuviste que pagar un parking público cercano para dejar tu coche.

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Una duda muy frecuente entre los conductores es si la policía puede entrar en un garaje comunitario a poner una multa de tráfico. Tienes que saber que, al ser un recinto privado, los agentes no suelen entrar de oficio a multar como lo harían en una calle. Sin embargo, eso no significa que no tengan competencias para intervenir. Si decides interponer una denuncia, lo primero que debes hacer es reunir pruebas sólidas que acrediten la invasión de la plaza.

Fernando recomienda sacar fotografías nítidas desde varios ángulos donde se vea la matrícula del invasor y cómo está ocupando tu espacio. Si hay algún testimonio, como el del conserje, el vigilante o un vecino que haya visto la situación, su apoyo será fundamental para respaldar tu reclamación.

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Con estas pruebas, puedes comunicar la invasión a las autoridades para que activen el procedimiento oficial. Esto permitirá iniciar un proceso que puede culminar con la retirada del vehículo del garaje comunitario por parte de la grúa y su posterior traslado al depósito municipal para su custodia. Imagina el susto y el gasto para el infractor cuando baje al garaje y vea que su coche ha desaparecido, y no se lo han robado.

El respeto por la propiedad ajena en el garaje es la base para evitar líos judiciales innecesarios. La ley protege al dueño de la plaza de forma clara y contundente. Si te ocupan el sitio, sigue los pasos legales: habla, documenta con fotos, avisa al administrador y, si no hay solución, denuncia. Y si eres tú quien está pensando en aparcar donde no debe, recuerda que esas rayas blancas en el suelo tienen más fuerza legal de la que parece.