Todos hemos vivido alguna mala experiencia con los conductores que se pegan a nuestro coche en autovía, carretera secundaria e incluso en ciudad. Ahora, un profesor de autoescuela nos cuenta el truco más extendido últimamente, aunque muy probablemente no le siente bien al que circula demasiado pegado.
Mientras adelantas por el carril izquierdo a 120 km/h, en tramos de carreteras secundarias en los que no está permitido adelantar e incluso en calles con un único carril por sentido limitadas a 30 km/h. Hay conductores que tienen demasiada prisa y que deciden no respetar la distancia de seguridad, aunque el de delante circule a la velocidad máxima permitida.
Por eso, la próxima vez que tengas un coche pegado por detrás e incluso que te dé las largas para que vayas más rápido o te apartes, hay un truco que puedes poner en práctica, porque seguramente frenará. Además, la Dirección General de Tráfico (DGT) recuerda lo importante que es respetar la distancia de seguridad para evitar colisiones por alcance.
Es algo muy sencillo y mucha gente no sabe que puede funcionar», explica Alberto, profesor de autoescuela con más de una década de experiencia.
El truco que muchos conductores utilizan

¿Cómo reaccionas si un vehículo se pega demasiado a ti o tiene un comportamiento poco cívico, aunque tú respetes las normas? No deberías frenar ni reducir la velocidad de manera drástica, sobre todo si ocurre en autovía, porque es peligroso. Y tampoco tienes por qué acelerar y superar el límite permitido solo para terminar tu maniobra cuanto antes.
Por eso, el truco de muchos conductores es activar el limpiaparabrisas, como si fueras a limpiar el cristal porque está sucio. Al hacerlo, los difusores del coche lanzan agua a presión sobre tu parabrisas delantero y, a cierta velocidad, parte de esa agua se desplaza hacia atrás por el efecto del aire. Así que al conductor que circula demasiado pegado a ti le van a caer algunas gotas de agua.
«Cuando el coche de detrás recibe esas gotas en el parabrisas, suele reaccionar de forma automática. Lo normal es que active sus propios limpiaparabrisas o que, simplemente, levante el pie del acelerador durante unos segundos«, explica Alberto.
Un pequeño truco que seguramente hará que se aleje unos metros y que cumpla la distancia de seguridad. Aunque seguramente también se moleste. De acuerdo con este profesor de autoescuela, «no es un gesto agresivo ni una represalia. Es simplemente una forma discreta de recordarle que la distancia de seguridad existe por algo«.
Cuándo te puede ayudar este truco… y cuándo es mejor no usarlo

El gesto de activar el limpiaparabrisas forma parte del uso normal del vehículo y lo podemos usar en cualquier momento si el cristal está sucio. Es decir, en ningún caso supone una infracción por sí mismo. Otra cosa muy distinta sería frenar de manera brusca para obligar al conductor de detrás a frenar, porque eso sí podría ser peligroso y una maniobra sancionable.
Aun así, si tienes que usar este truco, hazlo con sentido común. «No es algo para utilizar en cualquier situación«, advierte Alberto. Por ejemplo, no es recomendable si hay tráfico muy denso, si llueve con intensidad o si la visibilidad ya de por sí es complicada. En estos casos, lo mejor es mantener la calma y circular con normalidad hasta que el otro conductor pueda adelantar o aumentar la distancia de seguridad. Además, la Policía o la Guardia Civil en cualquier momento pueden considerar que el truco de activar los ‘limpias’ es peligroso.
«Conducir ya tiene suficientes riesgos como para añadir tensión innecesaria. Si alguien va demasiado cerca, lo importante es no entrar en el juego y buscar la forma más segura de mantener espacio en la carretera«, recuerda este profesor de autoescuela para zanjar el debate.

