GM Forward: la conducción autónoma de GM suma un OnStar con IA conversacional que entiende al conductor

El Cadillac Escalade iQ/iQL de 2028 estrena un sistema que se activa con un solo botón, primero en autopista. El asistente OnStar con IA conversacional llega antes, en el Cadillac Lyriq de 2027.

Un solo botón. Ese es el gesto con el que General Motors quiere abrir la conducción autónoma en el Cadillac Escalade iQ/iQL de 2028. Hoy, para poner en marcha el Super Cruise hay que activar el control de crucero y fijar después una velocidad; dentro de dos años, la marca quiere que baste con pulsar una tecla para que el coche tome el mando en autopista. La hoja de ruta se ha desplegado en el marco de GM Forward, la puesta al día tecnológica del grupo, y llega acompañada de una segunda pieza: un OnStar con inteligencia artificial conversacional que debutará en el Cadillac Lyriq de 2027.

Las dos novedades comparten sustrato. Ambas se apoyan en software, en conectividad permanente y en una plataforma de cómputo nueva que GM instalará primero en el Escalade iQ/iQL y extenderá después. Y ambas cambian la relación del conductor con el coche en un terreno muy concreto: el de los mandos.

Qué hace el nuevo OnStar con IA conversacional

La primera función que verá el cliente es la versión mejorada de OnStar, el servicio de telemetría y asistencia que GM lleva décadas ofreciendo. En su forma más completa, el asistente mantiene el hilo de la conversación, integra el calendario personal y utiliza el histórico de peticiones para anticiparse. La compañía lo plantea como un paso más allá del mando por voz: el coche deja de esperar órdenes y empieza a proponer. Planificar la semana de comidas o preparar una lista de la compra son los ejemplos que maneja la marca.

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El despliegue tiene calendario escalonado. El estreno corresponde al Cadillac Lyriq de 2027 y, a partir de ahí, la función se extenderá al resto de la gama. La lógica apunta al Chevrolet Silverado y al GMC Sierra como siguientes destinatarios. Para quien ya tiene un GM en el garaje hay un detalle más interesante: parte de la flota actual podrá recibir la función mediante retroinstalación, sin cambiar de coche.

A esa capa se suma un movimiento de marca. Todas las aplicaciones de GM quedarán reagrupadas bajo el paraguas OnStar a lo largo de 2027, y el servicio saltará del vehículo al móvil del propietario y al de los familiares que este autorice expresamente. La conectividad deja de ser una función del coche para convertirse en una cuenta compartida. GM sostiene que no venderá los datos de los conductores a firmas externas, un compromiso que pesa más cuanto mayor es el volumen de información personal que maneja el asistente.

Un asistente que conoce tu agenda y tu rutina solo genera confianza si el conductor conserva el control de lo que comparte y con quién lo comparte.

El mapa de llegada, de momento, queda así:

  • Cadillac Lyriq 2027: primer modelo con el asistente OnStar de IA conversacional.
  • Chevrolet Silverado y GMC Sierra: los siguientes candidatos en la lista, previsiblemente a lo largo de 2027.
  • Flota ya vendida: algunos vehículos podrán recibir la función por actualización, sin sustitución de hardware.

Un botón para la conducción autónoma, autopista primero

El segundo bloque es el que mueve de verdad el eje del producto. La conducción autónoma de GM aterrizará en el Cadillac Escalade iQ/iQL de 2028 con una interfaz que los ingenieros resumen en una tecla. Hoy el Super Cruise exige dos pasos —activar el control de crucero y fijar la velocidad— antes de soltar las manos. El nuevo sistema aspira a eliminar esa secuencia: se pulsa y el coche asume la tarea.

El alcance inicial se limita a autopista. A partir de ahí, el plan contempla extender la función a otras vías y, más adelante, llegar al llamado mission mode: un vehículo que completa un trayecto sin nadie al volante. Ese último escalón no tiene fecha y exige cambios regulatorios que ningún fabricante controla por sí solo. La ambición declarada es que cualquiera de sus coches pueda conducirse solo en cualquier carretera.

El habilitador técnico es una nueva plataforma de cómputo central. Más ligera y potente que la actual, se instala primero en el Escalade iQ/iQL y después saltará a los Chevrolet Traverse, Buick Enclave y GMC Acadia, a los SUV de gran tamaño —Tahoe, Suburban y los GMC Yukon— y a las pickups ligeras de formato completo. GM no ha fijado fechas para esos modelos, pero advierte de que el cambio no exige un rediseño integral: puede llegar con un restyling de media vida.

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Lo que cambia al volante y lo que aún no está resuelto

Conviene poner el salto en perspectiva. El Super Cruise actual es un ADAS de manos libres: el coche gestiona dirección y velocidad en vías compatibles, pero el conductor sigue siendo responsable y debe mirar la carretera. Lo que GM propone para 2028 apunta a otro régimen, en el que el sistema asume la conducción durante tramos completos. Entre ambos mundos hay una diferencia jurídica tan relevante como la técnica.

La escala SAE, el baremo internacional que ordena la automatización en seis niveles, ayuda a situar el debate. El nivel 2 obliga al conductor a supervisar; el 3 le permite apartar la vista en condiciones definidas y con el sistema asumiendo la responsabilidad; el 4 elimina la necesidad de intervención dentro de un área delimitada. GM no ha concretado en qué escalón homologará su sistema, y ese dato —más que el nombre comercial— es el que cambiará la letra pequeña del seguro. Puedes consultar cómo se organizan los niveles de automatización para situar cada anuncio.

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Para el comprador hay tres preguntas útiles antes de firmar. Qué vías cubre el sistema, qué grado de responsabilidad asume el fabricante mientras está activo y si las funciones llegarán por actualización remota o exigirán hardware nuevo. La tercera importa especialmente: la tecnología de asistencia avanza hoy más por actualizaciones OTA que por cambio de modelo, y un coche matriculado este año puede comportarse distinto dentro de dos.

El telón de fondo es un cambio de método. GM afirma que el modelado virtual en paralelo —diseño, ingeniería y fabricación trabajando a la vez en lugar de en cadena— reduce el desarrollo de un coche nuevo de los cuatro o cinco años actuales a dos. Ese calendario comprimido explica por qué la compañía encadena hitos tan seguidos. El próximo que el conductor podrá tocar con la mano es el asistente de OnStar, en 2027, un año antes de que el Escalade estrene el botón.

🛠️ Tecnología a examen

  • Dato a tener en cuenta: el Cadillac Escalade iQ/iQL de 2028 activa la conducción autónoma con un solo botón, frente a los dos pasos que exige hoy el Super Cruise.
  • Lo que equipa: nueva plataforma de cómputo central, asistente OnStar con IA conversacional conectado al calendario del usuario y aplicaciones de marca unificadas bajo una sola cuenta.
  • Así te afecta como conductor: menos gestos para delegar la conducción en autopista y un coche que aprende rutinas, con la contrapartida de compartir más datos personales y de asumir que la responsabilidad cambia de manos.