Cada vez que se anuncia un nuevo plan de ayudas a la compra de vehículos, el sector del automóvil contiene la respiración. Concesionarios, fabricantes y, sobre todo, clientes esperan que esas medidas sirvan para desbloquear decisiones de compra que llevan meses, incluso años, posponiéndose. El nuevo programa Auto+ ha llegado envuelto en ese mismo clima de expectación, con la promesa de facilitar el acceso a un coche nuevo en un momento especialmente complejo para el bolsillo de los conductores.
Sin embargo, la experiencia acumulada en los últimos años invita a la prudencia. Alberto, gerente de un concesionario multimarca con más de dos décadas de trayectoria, lo resume sin rodeos: “Auto+ es una buena noticia, pero no es la panacea. Como pasó con el Plan MOVES, hay que leer bien la letra pequeña antes de lanzarse”. Una advertencia que refleja tanto la ilusión como las dudas que despiertan estas iniciativas dentro del propio canal de venta.
2La experiencia previa con el Plan MOVES pesa mucho
Cuando se menciona Auto en cualquier concesionario, inevitablemente aparece el recuerdo del Plan MOVES. Un programa ambicioso en presupuesto y objetivos, pero que dejó un sabor agridulce en muchos compradores. Retrasos en el cobro de las ayudas, diferencias entre comunidades autónomas y una burocracia farragosa marcaron la experiencia de miles de usuarios.
Esa mochila pesa ahora sobre Auto. “El cliente viene preguntando cuánto se va a ahorrar y cuándo”, señala Alberto. “Y nosotros tenemos que ser honestos: la ayuda existe, pero no siempre es inmediata ni segura al cien por cien”. Esta desconfianza no frena del todo las ventas, pero sí introduce un factor de incertidumbre que complica el cierre de operaciones.







