Las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) están presentes ya en la mayoría de grandes ciudades españolas, aunque lógicamente no avanzan al mismo ritmo. El motivo es que son los propios ayuntamientos los que regulan el acceso y las restricciones para los vehículos más contaminantes. Por eso, hay municipios en los que solo hay restricciones para los vehículos sin etiqueta, en otros en los que pronto afectarán a los residentes y los que dan un paso más allá al vetar también a los que tienen distintivo B.
Las ciudades de las que más se habla son Madrid y Barcelona, porque son las que concentran un mayor número de habitantes y, por ende, de vehículos. Pero hay una comunidad autónoma que no es Catalunya ni la Comunidad de Madrid que ha dado un paso adelante con las restricciones a los coches con etiqueta B. Aunque no como se ha dicho en los últimos días. Te lo contamos a continuación.
1¿Qué pasará en Cantabria con la etiqueta B?
Lo primero para entenderlo es aclarar competencias. Las comunidades autónomas no prohíben directamente la circulación de un tipo de vehículo, sino que son los ayuntamientos los que se encargan a través de las ZBE y de las ordenanzas municipales. En Cantabria solo hay dos ciudades que superan los 50.000 habitantes y que están obligadas a tener ZBE, y son Cantabria y Santander.
En ninguna de las dos se ha producido todavía una expulsión total de los vehículos con etiqueta B. En Santander, la ZBE está activa desde el 1 de enero de 2026 y, momento, restringe únicamente a los coches sin distintivo ambiental en horario laboral (de 8:00 a 19.00 horas), con bastantes excepciones a tener en cuenta. Eso sí, de momento está en pruebas hasta su entrada en vigor definitiva el 28 de febrero. Así que los vehículos con etiqueta podrán seguir circulando hasta el año 2028.
Torrelavega va un paso por delante en fechas, pero el calendario es el mismo. La ZBE funciona desde el año 2024 y sanciona desde 2025, aunque las restricciones solo aplican a vehículos sin etiqueta, con algunas excepciones relacionadas con aparcamientos, residentes y servicios. Pero todavía no afectan a los coches sin etiqueta B.








