Llevar el coche al taller ya no es lo que era. No porque los mecánicos o los talleres sean peores, sino porque los vehículos son cada vez más avanzados y tienen mucha más tecnología que hace unos años. Y, lógicamente, eso influye en el tiempo de reparación y en el precio.
«Los coches modernos tienen unas 4.000 piezas más que uno de hace 10 años. A cuál más cara. Y tu bolsillo lo nota», explica Borja, mecánico con más de dos décadas de experiencia. Según el informe ‘La posventa (in)sostenible’ de Solera, los coches han aumentado su complejidad en más de un 52 % en apenas una década.
Así que si tienen más sistemas, más electrónica y más elementos para funcionar, hay más probabilidades de que todo eso falle. ¿Estamos ante coches mejores o simplemente más difíciles (y caros) de mantener?
3¿Hacia dónde se dirige el sector? Coches más avanzados, pero menos fáciles de mantener
La tendencia no apunta a que la situación se vaya a revertir, todo lo contrario. Los coches van a seguir incorporando cada vez más sistemas de asistencia, más electrificación y más software. Ese es el camino que marca la industria.
Esto implica talleres más especializados y menos margen para soluciones que sean económicas. Hoy es más importante si cabe que los talleres tengan sistemas de diagnóstico avanzado y profesionales formados en electrónica.
«El coche ha mejorado mucho, eso es evidente, pero también hemos perdido sencillez, y eso al final se paga«, reconoce Borja para cerrar.


