Comprar un coche hoy en día es, para la mayoría de los españoles, una decisión que va mucho más allá de elegir marca, modelo o color. El precio medio de los vehículos no deja de subir y, tanto si se trata de un coche nuevo como de uno de segunda mano, el préstamo se ha convertido en la llave que permite cerrar la operación. De hecho, adquirir un automóvil al contado es ya casi una rareza fuera de casos muy concretos.
Los datos confirman esta realidad. En 2025, el crédito medio solicitado para comprar un coche nuevo alcanzó los 15.000 euros, mientras que en el mercado de ocasión la cifra se situó en torno a los 11.500 euros. Son números que reflejan no solo cuánto cuestan los coches, sino también cómo ha cambiado nuestra forma de acceder a ellos. Hoy, el préstamo es parte natural del proceso de compra, casi tan importante como la prueba de conducción.
2Segunda mano: el rey del préstamo personal
Si hay un dato que destaca por encima del resto es el peso del coche de ocasión en la financiación. En 2025, el 73,9% de las solicitudes de préstamos para la compra de vehículos se destinaron a coches de segunda mano. Es un salto de casi veinte puntos respecto a 2023 y 2024, y refleja un cambio claro en las prioridades de los compradores.
El préstamo medio para un coche usado se sitúa en 11.500 euros, con un plazo de devolución de unos 58 meses. Aunque el importe es menor que en el coche nuevo, el esfuerzo financiero sigue siendo significativo. La diferencia es que el comprador busca un equilibrio entre precio, necesidad inmediata y menor depreciación.
“El coche de ocasión se percibe como una opción más racional”, explican los analistas. Permite acceder a modelos mejor equipados o de segmentos superiores sin asumir el coste total de un vehículo nuevo. Eso sí, la financiación sigue siendo imprescindible para cerrar la operación.








