Comprar un coche hoy en día es, para la mayoría de los españoles, una decisión que va mucho más allá de elegir marca, modelo o color. El precio medio de los vehículos no deja de subir y, tanto si se trata de un coche nuevo como de uno de segunda mano, el préstamo se ha convertido en la llave que permite cerrar la operación. De hecho, adquirir un automóvil al contado es ya casi una rareza fuera de casos muy concretos.
Los datos confirman esta realidad. En 2025, el crédito medio solicitado para comprar un coche nuevo alcanzó los 15.000 euros, mientras que en el mercado de ocasión la cifra se situó en torno a los 11.500 euros. Son números que reflejan no solo cuánto cuestan los coches, sino también cómo ha cambiado nuestra forma de acceder a ellos. Hoy, el préstamo es parte natural del proceso de compra, casi tan importante como la prueba de conducción.
1El coche nuevo: más caro, más plazo y más compromiso
Optar por un coche nuevo sigue siendo el sueño de muchos conductores. Estrenar vehículo, disfrutar de garantía completa y tecnología de última generación tiene un atractivo difícil de igualar. Sin embargo, ese deseo suele venir acompañado de un préstamo más elevado y de un compromiso financiero a largo plazo.
Según un estudio interno de Cofidis, en 2025 el importe medio financiado para un coche nuevo se situó en 15.000 euros, con un plazo de amortización cercano a los 66 meses. Es decir, más de cinco años pagando cuotas mensuales. Esta duración responde a una necesidad clara: repartir el coste para que la cuota sea asumible dentro del presupuesto familiar.








