¿Sabías que tu coche está enviando información a la Dirección General de Tráfico (DGT)? Seguramente, sin que seas plenamente consciente de cuáles son esos datos que viajan desde el vehículo a la DGT 3.0, aunque con tu autorización.
Desde hace unos años, la DGT está trabajando en la plataforma DGT 3.0, que permite que vehículos, dispositivos y servicios públicos compartan datos relacionados con el tráfico. Ya hay una infraestructura potente detrás en funcionamiento, y toda la información relacionada tiene que ver con la seguridad vial y con la gestión del tráfico. ¿Sabes cómo funciona?
3Cómo pueden las empresas y dispositivos conectarse a la DGT 3.0
Podemos formar parte de la DGT 3.0, aunque el proceso es algo complejo. Para conectarse, el actor interesado debe tener al menos una IP pública en su backend incluida en la lista blanca (whitelist) de la plataforma.
Además, es obligatorio disponer de un certificado digital X.509 v3 de cliente para autenticar y autorizar las comunicaciones. Ese certificado lo emite la autoridad de certificación interna de la propia plataforma. Es decir, la DGT controla quién puede acceder al sistema.
Como usuario, no hace falta que estés en esa plataforma como tal, porque vas a recibir la información a través de los navegadores, de los paneles informativos o directamente en el cuadro de instrumentos, si tienes un vehículo conectado.








