Si conduces un coche eléctrico o está entre tus planes para 2026, seguro que te has encontrado (o te encontrarás) con el término ‘Electrosmog’. Y si cometes el error de quedarte con lo primero que encuentres y no profundizas, puedes alarmarte sin motivo.
Para ubicarnos, el electrosmog es la radiación electromagnética que se produce cuando circula corriente eléctrica e incluye los campos eléctricos y magnéticos que generan aparatos electrónicos, electrodomésticos, redes inalámbricas y vehículos, tanto eléctricos como de combustión.
En el caso concreto de los coches eléctricos, llevan baterías de alto voltaje, así que muchas personas se preguntan si esa exposición constante puede afectar de alguna manera a la salud. Y esa es la cuestión que vamos a resolver a continuación.
3¿Y durante la carga? Esto es lo que ocurre con el electrosmog cuando está enchufado
El proceso de carga también ha sido objeto de medición en este estudio, tanto dentro del coche como en el exterior, a diferentes distancias del enchufe o de la estación de carga. Han analizado cargas en corriente alterna (AC), continua (DC) y en enchufes domésticos tipo Shcuko. Y los datos muestran que:
- Los valores más altos aparecen puntualmente en el conector al inicio de la carga.
- Dentro del vehículo, la exposición es baja y solo ligeramente superior a la de reposo.
- Curiosamente, la carga rápida en DC genera incluso menos exposición que la carga lenta en AC.
Ahora bien, este estudio concluye que el electrosmog existe, pero que no implica riesgo alguno para la salud. Tanto al conducir como al cargar un coche eléctrico, los campos electromagnéticos se mantienen dentro de los límites seguros. La intensidad varía según el tipo de vehículo, dónde estén ubicados los componentes eléctricos y la manera de conducir, pero en ningún caso alcanza niveles peligrosos para la salud.







