La batería es el corazón de un coche eléctrico. Sin ella, no hay autonomía, no hay prestaciones y, en muchos casos, tampoco hay tranquilidad para el conductor. A medida que el parque de vehículos eléctricos crece en España, también lo hacen las dudas sobre su durabilidad real, el envejecimiento de las baterías y el coste que puede suponer su degradación con el paso del tiempo.
En este contexto, Paula, ingeniera electrónica de 38 años especializada en sistemas de almacenamiento energético, lanza una advertencia clara: el uso que hacemos del coche eléctrico influye de forma directa en cómo envejece su batería. No todas pierden capacidad al mismo ritmo y, según explica, un uso poco cuidadoso puede provocar una pérdida media de hasta un 2,3% de capacidad anual. Un dato que no es alarmista, pero sí revelador.
3La temperatura, el enemigo silencioso del coche eléctrico
Otro factor clave que muchas veces se pasa por alto es la temperatura. El calor excesivo es uno de los mayores enemigos de la bateria, y España no es precisamente un país frío durante buena parte del año.
Aparcar el coche eléctrico al sol durante horas, especialmente en verano, puede elevar considerablemente la temperatura de la batería, incluso aunque el vehículo esté apagado. Este calor acelera los procesos de degradación interna y reduce la vida útil del sistema de almacenamiento energético.
Por eso, siempre que sea posible, Paula recomienda aparcar en garaje o zonas sombreadas y evitar cargas rápidas en días de calor extremo. Aunque los sistemas de refrigeración actuales han mejorado mucho, no hacen milagros si el coche se somete de forma continuada a temperaturas elevadas.







