Este domingo 29 de marzo no es un día cualquiera para quienes utilizan el coche. Aunque parezca una jornada normal, incluye un detalle que se repite solo dos veces al año, pero que puede provocar despistes, retrasos e incluso algún susto si no se tiene en cuenta. Hablamos del cambio de hora, ese pequeño gesto sobre el reloj que, aunque parezca insignificante, puede afectar a nuestros desplazamientos.
Muchos conductores se olvidan de este ajuste hasta que miran el cuadro del coche y ven que la hora no coincide con la del móvil o cualquier otro reloj. Una falta de sincronización horaria que puede influir en la puntualidad, la organización de un viaje o incluso la percepción de la luz en carretera. Por eso, antes de coger el coche este domingo, recuerda que toca hacer esa pequeña modificación.
1El cambio de hora también afecta al volante
El cambio horario no solo influye en el sueño o en la rutina diaria, también tiene consecuencias al utilizar el coche. Aunque muchos vehículos ajustan la hora automáticamente, en una gran cantidad de coches todavía hay que modificarla manualmente desde el cuadro de instrumentos o el sistema multimedia. De no hacerlo, el conductor puede acabar guiándose por una referencia incorrecta.
El domingo del cambio horario suele coincidir con desplazamientos como visitas familiares, viajes cortos o escapadas de fin de semana. Este año, además, coincide con el inicio de la Semana Santa. Llevar el coche con la hora equivocada puede hacernos calcular mal la duración del trayecto o llegar tarde a un compromiso. No es un problema grave, pero sí lo suficientemente molesto como para no olvidar revisar el reloj antes de ponerse al volante.

