La cuesta de enero es uno de los momentos del año en los que más se mira cada euro. Tras los gastos de Navidad, muchos conductores se plantean cómo reducir costes sin renunciar al uso diario del coche. Y aunque a veces parece inevitable pasar por el taller, lo cierto es que existen operaciones de mantenimiento sencillas que cualquier usuario puede realizar por su cuenta y que ayudan a evitar averías y gastos innecesarios.
Dedicar unos minutos a revisar el estado general del coche no solo supone un ahorro inmediato, sino también una inversión a medio plazo. Un mantenimiento básico, hecho a tiempo, puede prevenir problemas mayores y mejorar la seguridad y la eficiencia del vehículo. Además, conocer mejor tu coche te permitirá detectar anomalías antes de que se conviertan en una factura abultada, algo especialmente importante en enero.
3Luces y señalización: ver y ser visto
Otro punto que muchos conductores pasan por alto es la revisión de las luces. Comprobar que todas funcionan correctamente —cortas, largas, intermitentes y freno— es fundamental para la seguridad y evita sanciones. Cambiar una bombilla suele ser sencillo y barato, especialmente si se hace antes de que deje de funcionar por completo.
En invierno, con menos horas de luz, este aspecto cobra aún más importancia. Un coche bien iluminado reduce el riesgo de accidente y mejora la visibilidad en condiciones adversas. Además, evitar una multa por una luz fundida es una forma directa de ahorrar dinero en enero.








