¿Tienes pensado comprarte un coche? Los vehículos seminuevos que están bien de precio, tienen pocos años, buenos kilómetros y etiqueta C o ECO son una opción bastante lógica y con la que te vas a encontrar en muchos concesionarios. Eso sí, la mayoría de ellos han sido coches de alquiler. ¿Siguen mereciendo la pena?
La ventaja más evidente es que te ahorras bastante dinero que si ese coche fuera nuevo, no tienes que esperar meses para que te lo entreguen y se supone que ha pasado revisiones periódicas. Sin embargo, David, que trabaja como vendedor de coches, avisa: «No son malas compras por definición, pero mucha gente se queda solo con el precio y no hace las cuentas completas. Al final, un coche que ha sido de alquiler no es igual que uno particular, aunque lo parezcan.
1Por qué los coches de alquiler son una buena compra a simple vista
El gancho más evidente es el precio. Un vehículo seminuevo que procede de una flota de alquiler suele costar menos que uno equivalente vendido por un particular o un concesionario tradicional. Esto ocurre porque las empresas de ‘rent a car’ compran grandes volúmenes, renuevan su flota cada poco tiempo y priorizan la rotación.
A esto se le suma la edad del vehículo. Normalmente, hablamos de coches que tienen un par de años, como mucho, que todavía son modernos y tienen sistemas de seguridad actuales. En muchos casos, también se encuentran dentro del periodo de garantía oficial o ampliada.
Otro argumento es el mantenimiento. Las compañías de alquiler de coches suelen hacer revisiones frecuentes y no se saltan los intervalos. Es decir, el coche está bien mantenido, le han cambiado el aceite y los filtros cuando toca. Además, los limpian también con frecuencia y seguramente estén impolutos por fuera.
Desde fuera, una oportunidad bastante razonable. «Una cosa es el mantenimiento mecánico y otra muy distinta el trato diario«, avisa David.







