El precio del combustible sigue siendo un quebradero de cabeza para los conductores, especialmente en periodos de alta movilidad como las vacaciones o los puentes festivos. Con cada repostaje más caro que el anterior, muchos automovilistas buscan fórmulas para reducir el gasto sin renunciar a usar el vehículo. Y la solución no siempre pasa por grandes cambios.
A veces, el ahorro está en los pequeños detalles. Así lo asegura Lucía, experta en movilidad, que destaca que un simple gesto, gratuito y al alcance de cualquiera, puede marcar la diferencia: revisar la presión de los neumáticos. Un hábito sencillo que, según explica, puede reducir el consumo de combustible hasta en un 7%.
4La seguridad, otro factor clave
Otro aspecto importante a tener en cuenta es la seguridad. Circular con una presión inadecuada puede afectar a la estabilidad del vehículo y aumentar la distancia de frenado, sobre todo en situaciones de emergencia. Por ejemplo, una presión un 10% inferior a la recomendada puede incrementar la distancia de frenado entre dos y tres metros en condiciones normales.
En caso de lluvia, esa diferencia puede ser mucho mayor, llegando a superar los diez metros si la presión está muy por debajo de lo ideal. Es decir, un gesto tan simple como revisar la presión puede marcar la diferencia entre evitar un accidente o sufrirlo. La adherencia del neumático al asfalto depende en gran medida de ese factor, por lo que no debe pasarse por alto.


